Aunque el despliegue de la infraestructura de las redes 5G recién ha comenzado en algunos países, los investigadores ya han puesto en marcha proyectos de investigación para abordar los desafíos de la próxima generación de redes inalámbricas. De hecho, algunos expertos afirman que el despliegue de las redes 6G podría comenzar en aproximadamente 10 años.

Sin embargo, cuando ese momento llegue, los avances de la tecnología no se reflejarán únicamente en smartphones más rápidos o mayor velocidad de Internet para el hogar, sino también en una amplia gama de aplicaciones científicas e industriales, como acceder de manera remota a un dispositivo inalámbrico en tiempo real con la ayuda de la Inteligencia Artificial (IA).

Esto es lo que sugiere un nuevo estudio publicado en IEEE, basado en las aplicaciones del espectro inalámbrico de 100 gigahertz (GHz) a 3 terahertz (THz). El equipo de investigadores, dirigido por el Dr. Ted Rappaport, aseguró que, a pesar de que las redes 5G deberían hacer posibles velocidades de 100 Gbps, la densificación de señales disponible actualmente para eclipsar dichas velocidades aún no existe.

Por esta razón, los expertos consideran que las frecuencias de terahercios ofrecerán un ancho de banda ideal para la transmisión de datos informáticos vía inalámbrica en tiempo real. De hecho, el estudio sugiere que la transmisión de datos computacionales por parte de dispositivos inalámbricos podría compararse a la velocidad con la que el cerebro humano realiza el proceso cognitivo. En este sentido, el informe explica:

Las frecuencias de terahercios probablemente serán el primer espectro inalámbrico que puede proporcionar los cálculos en tiempo real necesarios para la comunicación remota de la cognición humana.

Las máquinas podrán operar dispositivos a distancia

La ampliación del ancho de banda propiciado por la eventual llegada del 6G, podría permitir a una gran plataforma basada en IA operar un dron a distancia como lo haría un piloto humano, e incluso un producto podría ser ensamblado por un robot operado por ordenadores que se encuentran lejos del lugar de producción.

Según los investigadores, la clave de la próxima tecnología 6G es que las máquinas con IA podrán realizar el trabajo de los humanos. En este sentido, para el año 2036, los expertos afirman que los usuarios podrán adquirir ordenadores con capacidades cognitivas cerebrales por US$ 1,000, y la tecnología 6G sería la encargada de permitir el acceso a este tipo de herramientas desde cualquier lugar.