Desde hace varios años, los astrónomos han observado que las llamaradas de algunas estrellas jóvenes y activas pueden ser mucho más poderosas que las emitidas por nuestro Sol. De hecho, los avances han permitido detectar “súper llamaradas” de cientos a miles de veces más poderosas que las solares a cientos años luz de distancia.

Una investigación reciente presentada en la 234 Reunión de la Sociedad Astronómica Americana en San Luis reveló que nuestro Sol, dócil y relativamente joven, es capaz de producir llamaradas igual de asombrosas, pero solo una vez cada uno o dos milenios.

Estrellas rápidas emiten llamaradas poderosas, pero las lentas también

Según confirmó su autor principal, Yuta Notsu, de la Universidad de Colorado Boulder, “las estrellas jóvenes tienen súper llamaradas una vez cada semana. Para el Sol, es una vez cada pocos miles de años en promedio”.

Para su estudio, Notsu y su equipo utilizaron los datos obtenidos por el Telescopio Espacial Kepler, recolectando una muestra de aproximadamente 90,000 estrellas similares al Sol, los e las cuales se identificaron más de 1,000 súper llamaradas de casi 300 estrellas.

Los investigadores intuían que las estrellas que  giran rápidamente podrían generar erupciones fuertes. Al determinar su rapidez, descubrieron que las estrellas que rotaban una vez cada poco días emitían súper llamaradas aproximadamente 20 veces más poderosas que las estrellas que rotaban de forma más lenta, como el caso del Sol, el cual gira casi una vez 25 días.

“Cuando nuestro Sol era joven, era muy activo porque giraba muy rápido y probablemente generaba bengalas más poderosas. Pero no sabíamos si se producen grandes llamaradas en el Sol moderno con una frecuencia muy baja”.

Pero al mismo tiempo encontraron que las estrellas similares al Sol, que giran lentamente, también eran capaces de emitir llamaradas poderosas.

Podemos esperar una súper llamarada en los próximo 100 años

Para Notsu, alrededor del 30 y 50 por ciento de las súper llamaradas producidas por el Sol tienen posibilidad de golpear la tierra. Partiendo de ello, podemos esperar que una de estas sea 100 veces más grande de lo normal y golpee el planeta aproximadamente una vez cada 10,000 años aproximadamente.

Agregó que a pesar de que las súper llamaradas son eventos raros, hay posibilidad de presenciarlo en los próximos 100 años:

“Nuestro estudio muestra que los súper llamaradas son eventos raros. Pero hay alguna posibilidad de que podamos experimentar un evento de este tipo en los próximos 100 años”.

El evento Carrington

El evento Carrington, una llamarada que impactó la Tierra en 1859, generó hermosas auroras, pero causó estragos en las redes telegráficas.

En septiembre de 1859, una llamarada solar impactó contra la Tierra con una ola de partículas cargadas que provocó una de las tormentas geomagnéticas más poderosas de la historia. Cuano las partículas chocaron con el campo magnético que protege nuestro planeta, se observaron hermosas auroras hasta el sur de Hawai y Cuba.

Sin embargo, no solo se trató de un espectáculo visual hermoso, pues la llamarada descontroló las redes telegráficas que se extendieron por América del Norte y Europa, y las líneas sobrecargadas con material cósmico se incendiarion.

Este evento se conoce como el Evento Carrington.

¿Qué efecto tendría una llamarada solar en nuestros tiempos?

Una súper llamarada en nuestros tiempos podría causas estragos en nuestros dispositivos electrónicos, apagones y fallas en las comunicaciones satelitales.

Notsu señala que una llamarada como la del Evento Carrington hace 1,000 años no habría generado más que hermosas auroras en nuestro cielo. Para el año 1859, logró causar estragos en las redes telegráficas, pero un evento similar en la actualidad podría afectarnos seriamente:

“Si ocurrió una súper llamarada hace 1.000 años, probablemente no haya un gran problema. La gente puede haber visto una gran aurora. Ahora, es un problema mucho mayor debido a nuestra electrónica”.

Por el momento, es necesario y urgente realizar evaluaciones precisas sobre sus posibles efectos, aunque podríamos esperar “apagones a gran escala, fallas en las comunicaciones satelitales y una fuerte radiación en el espacio”. Estos a su vez podrían dañar instrumentos y astronautas.

De modo que una de las medidas preventivas ante la posibilidad de una súper llamarada es desarrollar sistemas de protección especializados para nuestros dispositivos electrónicos.

Referencia:

Do Kepler superflare stars really include slowly-rotating Sun-like stars ? – Results using APO 3.5m telescope spectroscopic observations and Gaia-DR2 data. https://arxiv.org/abs/1904.00142

Rare ‘superflares’ could one day threaten Earth. https://www.colorado.edu/today/2019/06/05/superflares

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