En las noches de verano, las aguas que rodean las islas Matsu de Taiwán emiten un misterioso brillo azul. El fenómeno, conocido como “lágrimas azules” en realidad es causado por una flor que producen unas pequeñas criaturas bioluminiscentes llamadas dinoflagelados.

La encantadora vista que ofrecen las lágrimas azules atrae a turistas de toda China –y el mundo– a ver el centelleante paisaje marino. Si bien esta floración en el Mar de China Oriental puede ser hermosa, también es tóxica, y un estudio reciente encuentra que está creciendo más cada año.

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Deslumbrante luz azul

Las chispas de mar (Noctiluca scintillans) son organismos unicelulares que se encuentran en las aguas costeras de todo el mundo, especialmente en las costas de China. Pueden irradiar una deslumbrante luz azul en la noche cuando son molestados por nadadores, olas o barcos que pasan.

El fenómeno de “lágrimas azules” es producido por organismos unicelulares llamados Noctiluca scintillans, popularmente conocidos como chispas de mar.

Las floraciones de las chispas de mar son una forma de marea roja que puede dañar la vida marina, pero los científicos tienen dificultades para controlar estos brotes. Tradicionalmente el estudio de estas floraciones se realiza tomando medidas desde las embarcaciones, pero estos datos no muestran cómo se distribuyen en una gran área del océano o cómo cambian con el tiempo.

Para superar estos inconvenientes, un equipo de investigadores utilizó satélites para rastrear las floraciones responsables de producir las llamadas lágrimas azules a lo largo del tiempo.

Al analizar cerca de 1.000 imágenes satelitales de los últimos 19 años, los investigadores pudieron identificar una firma única para las lágrimas azules, es decir, las longitudes de onda de la luz reflejada por esta criatura en particular.

Una visión ampliada

El análisis de esta huella reveló que la floración, que normalmente se ve cerca de la costa, está extendiendo su alcance hacia aguas más profundas, y ese es un problema para las demás criaturas marinas.

Los investigadores utilizaron imágenes satelitales para rastrear las floraciones responsables de producir las llamadas lágrimas azules.

El fenómeno de las lágrimas azules puede envenenar la vida marina, incluso enfermar a los humanos. Los dinoflagelados en realidad no son tóxicos en sí mismos, hasta que comienzan a alimentarse. La principal elección nutritiva de estos organismos son las algas tóxicas, y como un subproducto de su proceso digestivo, liberan amoníaco y otras sustancias químicas que envenenan el agua que los rodea. Adicionalmente, estas criaturas respiran oxígeno hasta que no queda nada en las aguas circundantes.

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No está claro qué origina las llamadas lágrimas azules, pero los investigadores creen que la contaminación de la agricultura que desemboca en el río Yangtze desempeña un papel importante. El río vierte el fertilizante en el Mar de China Oriental, lo que proporciona a los organismos dosis masivas de los nutrientes que necesita para crecer.

Sobre la base de esta observación, los investigadores no esperan que la floración deje de crecer pronto. Eso significa que el fenómeno de las lágrimas azules continuará siendo una amenaza para la vida marina.

Referencia: In Search of Red Noctiluca scintillans Blooms in the East China Sea. Geophysical Research Letters, 2019. https://doi.org/10.1029/2019GL082667

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