En el año 1976, científicos descubrieron que ocasionalmente aparece un enorme agujero en el hielo flotante que se forma sobre el mar de Weddell de la Antártida. El fenómeno, conocido como polinia, eventualmente desapareció, pero reapareció en 2016 y 2017, dando a los investigadores la oportunidad de estudiarlo.

Las causas que subyacen a las misteriosas polinias, de la palabra rusa polyn’ja que significa “agujero en el hielo”, han sido tema de estudio por décadas, y ahora una reciente investigación ofrece una explicación para el fenómeno.

El fondo marino es una fábrica de diamantes

Recopilando datos

Para describir en detalle los mecanismos que subyacen a las polinias, un equipo internacional de investigación liderado por científicos de la Universidad de Washington, cruzó la información reunida en el campo con diversas herramientas y técnicas, incluyendo imágenes satelitales, datos sobre salinidad, temperaturas y corrientes detectados por los sensores flotantes de la Misión de Observación y Modelado de Carbono y Clima del Océano Sur (SOCCOM, por sus siglas en inglés.).

La polinia más grande formada en la década de 1970 tuvo un tamaño comparable al de toda Nueva Zelanda.

Pero el equipo tuvo la colaboración especial de elefantes marinos “comprometidos” con los científicos, a los que se les instaló instrumentos de medición en sus cabezas. Debido a que estos animales frecuentemente se sumergen a profundidades extremas, se sabe que alcanzan una profundidad de hasta 2 kilómetros, los investigadores pudieron acceder a áreas en el océano que antes no habían podido estudiar.

Dado que las polinias se forman solo en ciertas circunstancias, el “nacimiento” exitoso de un agujero gigantesco de 33.000 kilómetros cuadrados en 2016 y uno de 50.000 kilómetros cuadrados en 2017, hizo posible combinar todas las piezas del rompecabezas.

El análisis de estos datos reveló que las polinias son causadas ​​por una mezcla de fenómenos relacionados con la salinidad del agua de mar, la presencia de tormentas violentas capaces de mezclarla, una montaña submarina y condiciones marinas inusuales.

Condiciones especiales

Cuando se forman tormentas violentas en el Océano Austral, con ráfagas comparables a las de los huracanes, los vientos que llegan a la Antártida causan una intensa remezcla de las aguas superficiales del Mar de Weddell oriental.

El equipo tuvo la colaboración especial de elefantes marinos a los que se les instaló instrumentos de medición en sus cabezas.

Debido a este proceso, las corrientes generan vórtices en torbellino de agua de mar densa sobre una montaña submarina. Si el agua involucrada en la “mezcla” es particularmente salada, se establece una verdadera circulación inversa, en la que el agua más cálida y más salada de las profundidades es empujada hacia arriba, enfriadas por contacto con aire y luego llevadas a colapso, un mecanismo que en realidad previene la formación de hielo y por lo tanto cataliza el nacimiento de polinias.

¿En qué consiste realmente el fenómeno celestial "STEVE"?

Según los científicos, el proceso detrás de la formación de las polinias podría tener un impacto significativo en términos de cambio climático.

De hecho, la mezcla de las aguas podría traer a la superficie enormes cantidades de carbono provenientes de animales que han muerto a lo largo de los siglos; este proceso, si se repite con el tiempo, podría influir en el aumento de las temperaturas promedio.

Referencia: Antarctic offshore polynyas linked to Southern Hemisphere climate anomalies. Nature, 2019. https://doi.org/10.1038/s41586-019-1294-0

Más en TekCrispy