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Los gigantes de tecnología, como Facebook y Google, pronto se enfrentarán a reglas fiscales más estrictas, luego de que los ministros de finanzas del G20 hayan acordado desplegar un esfuerzo coordinado para eliminar las lagunas fiscales que utilizan estas compañías para reducir sus impuestos.

La propuesta, formulada tras una reunión llevada a cabo en Fukuoka, Japón, obligará a las grandes empresas de tecnología paguen los impuestos correspondientes a cada país, a pesar de que no tengan presencia física en el mismo generen ganancias en dichas regiones. Además, las compañías que continúen registrando sus ganancias en paraísos fiscales estarán sometidas a una tasa impositiva ‘mínima’ a escala global. En el comunicado, el grupo afirmó:

Acogemos con beneplácito el progreso reciente en abordar los desafíos tributarios que surgen de la digitalización y respaldamos el ambicioso programa que consiste en un enfoque de dos pilares.

Un golpe fiscal para Silicon Valley

A pesar de ofrecer sus productos y servicios en todo el mundo, las compañías de Silicon Valley generalmente registran sus ganancias en paraísos fiscales, donde los impuestos son mucho menores y sus ganancias pueden ser más atractivas.

Con la nueva propuesta del G20, los gigantes tecnológicos tendrán una tarea más difícil al intentar atraer inversión extranjera a sus negocios. En países europeos como Francia, las tasas de impuestos para las gigantes multinacionales están fijadas en más del doble del impuesto corporativo que se establece en Irlanda, donde opera la sede europea de Facebook.

El Reino Unido y Francia han liderado la propuesta de emprender una ofensiva contra los evasores fiscales, por lo que ambos países se están moviendo a nivel parlamentario para lanzar un nuevo impuesto a los servicios de Internet. Sin embargo, esta ofensiva podría traer repercusiones para los funcionarios europeos en EE.UU., ya que Washington ha expresado recientemente su preocupación por esos impuestos.