Los perezosos suelen ser relacionados con los primates por su aspecto físico, pero lo cierto es que nada tienen que ver con ellos. En realidad guardan parentesco con los osos hormigueros, y más lejanamente, con los armadillos.

En la actualidad, se clasifican prácticamente en dos: aquellos de tres dedos (Bradypus, Bradypodidae) y los de dos dedos (Choloepus, Megalonychidae), pero cierto es que han existido más de 50 géneros de perezosos a lo largo de la historia de nuestro planeta, los cuales ya están extintos. Sin embargo, es muy poco lo que se sabe sobre ellos.

Dos estudios publicados recientemente ofrecen más información sobre el árbol genealógico de los perezosos y han anulado la concepción anterior sobre cómo están relacionados sus principales grupos.

Los resultados indican que el perezoso de tres dedos está más estrechamente relacionado con una gran familia en la cual se incluían antiguos perezosos terrestres del tamaño de un elefante y pesaban toneladas.

Por otro lado, el perezoso de dos dedos parece ser el último sobreviviente de un antiguo linaje que hasta el momento se creía extinto.

El estudio de Slater basado en extracción de proteínas

Graham Slater, profesor asistente de ciencias geofísicas en la Universidad de Chicago, es coautor de uno de los artículos que fue publicado en la revista Nature Ecology & Evolution. Este aplicó un método que utiliza proteínas en los fósiles para descubrir las relaciones de los perezosos a medida que evolucionaba, el cual permitió por primera vez construir el linaje completo.

Slater, un especialista en el análisis de los patrones de evolución en mamíferos, resalta el importante papel del perezoso en los ecosistemas:

“Todos estos antiguos perezosos deben haber ocupado roles realmente importantes en el pastoreo y en la exploración del paisaje, por lo que son importantes para entender cómo funcionaban estos ecosistemas, pero controlar su evolución ha sido difícil”.

El árbol genealógico actual se había construido a partir de la apariencia física de los fósiles entre sí. Sin embargo, Slater decidió aplicar un campo emergente llamado paleoproteómica, el cual consiste en extraer información de las proteínas dentro del hueso fosilizado.

El ADN es una molécula bastante frágil que debe mantenerse bajo condiciones muy específicas para sobrevivir dentro de los fósiles. En cambio, las moléculas de proteínas son más resistentes, y partiendo del hecho de que el ADN se traduce directamente en proteínas, estas contienen gran parte de información genética.

Así pues, Slater en compañía de Ross MacPhee en el Museo Americano de Historia Natural y Samantha Presslee en la Universidad de York, basaron su estudio en la búsqueda de proteínas en lugar de ADN. Extrajeron colágeno de varios fósiles, y a partir de estos reconstruyeron las secuencias de aminoácidos y luego los compararon entre sí para reconstruir las relaciones entre las especies.

La verdadera familia del perezoso

El perezoso de tres dedos proviene de la familia de perezosos que tenían el tamaño de un elefante.

Hasta ahora, se pensaba que el perezoso de tres dedos, conocido como unu, era una especie atípica que divergió temprano entre los de su tipo. Sin embargo, el nuevo estudio plantea que este se encuentra dentro de un grupo de perezosos terrestres diferentes entre los que se encuentran los que tenían gran tamaño.

En cambio, el perezoso de dos dedos, conocido como ai, estaba ubicado en una familia llamada Megalonychidae, en la que se incluyen los perezosos de América Central y el Caribe y un perezoso estadounidense de la era de la Edad de Hielo. Pero los nuevos hallazgos indican que el perezoso de dos dedos son los últimos sobrevivientes de una rama que se creía extinta, como dijimos anteriormente, de la cual se separaron hace aproximadamente 20 millones de años.

El perezoso de dos dedos proviene de una familia antigua de la cual se separaron hace unos 20 millones de años.

También se descubrió que esos perezosos extintos eran descendientes de una rama temprana que se separó de otros perezosos hace unos 30 millones de años.

Los hallazgos también cuestionan la imagen evolutiva que tenemos de estos animales. Sobre ello, Slater comentó lo siguiente:

“Hemos estado acostumbrados a pensar que los perezosos de hoy evolucionaron independientemente para la vida en los árboles de un antepasado que habita en el suelo, pero nuestros resultados sugieren que los perezosos ancestrales pueden haber estado en casa en ambos”.

El segundo estudio corrobora los hallazgos del primero

El mismo día que se publicó el estudio de Slater, un grupo de investigadores en conjunto con el Centro Nacional Francés de Investigación Científica y otras instituciones publicaron una investigación similar que encajaba con la información suministrada por el primero. En este caso, el método consistió en extraer el ADN mitocondrial de varios fósiles críticos.

Referencias:

Study shakes up sloth family tree. https://www.eurekalert.org/pub_releases/2019-06/uoc-ssu060619.php

Ancient Mitogenomes Reveal the Evolutionary History and Biogeography of Sloths. https://www.cell.com/current-biology/fulltext/S0960-9822(19)30613-X?_returnURL=https%3A%2F%2Flinkinghub.elsevier.com%2Fretrieve%2Fpii%2FS096098221930613X%3Fshowall%3Dtrue#secsectitle0060