Un nuevo estudio ha demostrado que la contracción prolongada de los músculos de una mano, aumenta la reacción  involuntaria de la otra. A medida que esto ocurre, se reduce el tiempo entre las contracciones musculares en ambas manos.

En el estudio participaron varios investigadores de Alemania y Rusia, entre los cuales se encuentra Vadim Nikulin, Investigador Líder en el Centro HSE para la Cognición y la Toma de Decisiones, y los resultados fueron publicados en la revista Neuroscience.

¿Qué es la actividad del espejo?

Cuando un humano aprieta su mano derecho haciendo un puño bien fuerte, los músculos de la mano izquierda reaccionan de forma involuntaria casi imperceptible. A esta actividad muscular involuntaria se le denomina actividad del espejo.

En personas sanas, la actividad del espejo suele ser invisible, pero se puede detectar aplicando un método llamado electromiografía de superficie, el cual permite registrar la actividad eléctrica de los músculos.

En cambio, cuando la condición es patológica, como ocurre con la enfermedad de Parkinson, la actividad del espejo se convierte en “movimiento del espejo”, y en estos casos las contracciones musculares involuntarias se pueden percibir claramente.

Dudas actuales sobre la actividad del espejo

Hasta la fecha se había demostrado que cuando aumenta la fuerza de la contracción de una mano, aumenta la amplitud de la contracción involuntaria de la otra. Sin embargo, aún había dudas sobre cómo cambia la actividad del espejo cuando se trata de contracciones repetitivas que requieren fuerza constante.

Tampoco se sabía mucho sobre la latencia, es decir, el tiempo de retraso entre la actividad muscular voluntaria unilateral y la actividad muscular involuntaria contralateral.

Aplicando electromiografía

Configuración del experimento: (A) Tarea de fuerza unilateral y montaje del electrodos. (B) Retroalimentación visual durante la ejecución de la tarea de fuerza. (C) Diseño de bloques visión general. Cada sesión consistió en nueve bloques de fuerza, cada uno de los cuales requirió cinco contracciones isométricas unilaterales separadas por 3 s de descanso. Fuente: https://doi.org/10.1016/j.neuroscience.2019.03.029

Todos estos vacíos fueron abordados por un grupo de investigadores de Rusia y Alemania, entre los cuales se encuentra Vadim Nikulin, Investigador Líder en el Centro HSE para la Cognición y la Toma de Decisiones, quien lideró el proyecto.

Se realizó un experimento que consistía en que los individuos pellizcaran un sensor entre el pulgar y el dedo índice de su mano derecha. El movimiento debía realizarse por intervalos pero aplicando fuerza constante, mientras que se registraban los datos de la actividad eléctrica de los músculos de las manos derecha e izquierda con electromiografía.

Relación inversa entre tiempo y amplitud

Los resultados demostraron que a medida que aumentaba el número de contracciones repetitivas realizadas de manera voluntaria con la mano derecho, aumentaban la amplitud de las contracciones involuntarias de la mano izquierda como respuesta. También se observó que la latencia entre las contracciones de la mano derecha y la mano izquierda disminuye.

Con ello, se llegó a la conclusión de que existe una relación inversa entre el tiempo y la amplitud.

Los hallazgos de este estudio sobre la actividad del espejo pueden ser útiles para conocer con mayor profundidad afecciones como la enfermedad de Parkinson, caracterizada por movimientos involuntarios.

Referencias:

Inverse relationship between amplitude and latency of physiological mirror activity during repetitive isometric contractions. https://www.sciencedirect.com/science/article/pii/S0306452219301800?via%3Dihub