Entre los jóvenes, el alcohol, los cigarrillos y la marihuana son las tres sustancias más utilizadas. Esa es una preocupación porque los jóvenes que usan esas sustancias corren el riesgo de conseguir resultados sociales y de salud negativos, incluida la adicción y la mala función cognitiva, social y académica.

Varias décadas de investigación han demostrado que, en comparación con los su contraparte heterosexual, el uso de estas sustancias es mayor para los jóvenes de minorías sexuales.

Mayor riesgo de consumo

En este sentido, los resultados de una investigación realizada por científicos de la Universidad de Oregón, muestran que las mujeres que se identifican como minorías sexuales enfrentan un mayor riesgo de consumo de sustancias, que aparece tan pronto como a los 13 años, lo que sugiere que la adolescencia temprana es un período crítico para los esfuerzos de prevención e intervención.

Entre los jóvenes, el alcohol, los cigarrillos y la marihuana son las tres sustancias más utilizadas.

La investigación encontró que las probabilidades de consumo de sustancias entre las mujeres que se identifican como minorías sexuales, un término general para aquellas personas que se identifican con cualquier identidad sexual que no sea heterosexual, son 400 por ciento más altas que sus pares heterosexuales.

Estudios anteriores han demostrado que los jóvenes pertenecientes a minorías sexuales reportaron casi tres veces más uso de sustancias que los jóvenes heterosexuales. La disparidad puede deberse, al menos en parte, al estrés de la discriminación, la violencia y la victimización enraizadas en su condición de minoría sexual.

Disparidad evidenciada

El patrón de mayor uso de sustancias para los jóvenes que se identifican como minorías sexuales se magnifica significativamente para las mujeres. Con el estudio, los investigadores buscaron obtener una mejor comprensión de cómo se desarrollan las tasas de uso de sustancias a lo largo del tiempo para este grupo en particular.

La investigación encontró que las probabilidades de consumo de sustancias entre las mujeres que se identifican como minorías sexuales, son 400 por ciento más altas que sus pares heterosexuales.

Utilizando datos de aproximadamente 2.200 participantes, los investigadores examinaron el consumo de sustancias entre las mujeres de 13 a 20 años de edad, comparando a quienes se identificaron como heterosexuales con aquellas que se identificaron como lesbianas, gays o bisexuales.

Los investigadores encontraron que las disparidades en el uso de sustancias entre las adolescentes heterosexuales y de minorías sexuales ya estaban presentes a los 13 años. La diferencia en el uso de sustancias entre las adolescentes heterosexuales y de minorías sexuales persistió y aumentó a medida que ingresaron a los 20 años.

Los hallazgos sugieren que es posible que se necesiten esfuerzos tempranos de prevención e intervención para reducir el uso inicial y disminuir la escalada del uso de sustancias entre esta población. Tales esfuerzos también podrían ayudar a disminuir las disparidades en el uso de sustancias a lo largo del tiempo.

Referencia: Sexual minority female youth and substance use disparities across development. Journal of LGBT Youth, 2019. https://doi.org/10.1080/19361653.2019.1598313