Por años, los sistemas educativos occidentales han optado por un esquema de aprendizaje completamente generalizado en el que solo aquellos que sacan altas notas son los que alcanzan el éxito académico, relegando a aquellos que tienen otro tipo de talentos.

Esto podría tener una explicación basada en el mito de los tipos de aprendizaje, esos que tienen que ver con si somos más visuales, verbales, sociales, auditivos, lógicos y otros tipos para adquirir conocimientos.

Pero más allá de esto, también existen creencias sobre el tipo de aprendizaje que les funciona a algunos seres por supuesta naturaleza, tal como se dice de los perros, de las niñas o de las personas que aprenden de manera visual. Tener en consideración que cada ser aprende de cierta forma por naturaleza limita nuestro aprendizaje, pues como ya hemos mencionado, no todo el mundo absorbe nueva información de la misma manera. Esta creencia se conoce como psicología esencialista.

Nuestro estilo de aprendizaje no es innato

En un reciente estudio, un grupo de investigadores decidió probar que existe un “predominio de creencias esencialistas erróneas en lo que respecta a los estilos de aprendizaje” tanto en educadores como en no educadores que consideran que son innatos y conectados al cerebro. Para comprobarlo, realizaron dos experimentos en los que identificaron dos grupos de creyentes de estilos de aprendizaje, uno con una interpretación esencialista del aprendizaje y otro con una interpretación no esencialista.

A pesar de no hallar diferencias entre educadores y no educadores, el único factor común que se encontró en los educadores fue la edad de las personas con las que trabaja, específicamente aquellos que trabajan con niños, quienes interpretan sus estilos de aprendizaje desde una visión meramente esencialista, es decir, que nacen con un estilo predeterminado.

Algunas personas consideran que todos nacemos con un estilo de aprendizaje que heredamos de nuestros padres y que afecta nuestras funciones cerebrales.

Tener una interpretación esencialista del aprendizaje limita nuestro conocimiento

El mito de los estilos de aprendizaje consiste en emplear técnicas que se apliquen mejor al tipo que a cada persona le vaya mejor, como puede ser de manera visual, kinestésica o auditiva. Si bien esto es algo que aplicamos durante nuestras vidas, sobre todo de estudiantes, los investigadores querían comprobar si existía alguna creencia de que los estilos de aprendizaje nacen con las personas.

Los investigadores encontraron que algunas personas son más propensas que otras a ver los estilos de aprendizaje son herencia de los padres que además afecta las funciones del cerebro. Aunque en el estudio no determinan si realmente esto es una posibilidad, adelantan que el hallazgo podría significar un avance importante en la comprensión de las bases psicológicas de los mitos neuroeducacionales.

Igualmente, el estudio podría funcionar para un nuevo diseño de sistema educativo que permita a todos los alumnos intentar otros estilos de aprendizaje que se adapten mejor a la manera en la que reciben y procesan la información, pues no necesariamente existe una única forma de aprender para todos. En este sentido, esto podría ser especialmente positivo para alumnos que no la tienen fácil con los esquemas generalizados en las escuelas.

Referencia: Maybe they’re born with it, or maybe it’s experience: Toward a deeper understanding of the learning style myth. https://psycnet.apa.org/doiLanding?doi=10.1037%2Fedu0000366