Herman Pontzer, profesor asociado de antropología evolutiva en la Universidad de Duke, encabezó una investigación orientada a determinar si los seres humanos tienen un límite de gasto de energía en actividades físicas de larga duración.

Los investigadores cuantificaron la relación entre el alcance metabólico máximo medido y la duración de la actividad partiendo de los datos de alcance metabólico humano para actividades de resistencia existentes. Esta comprende tiempos de duración e 0,5 a 95 días, como ocurre en grandes competiciones deportivas como los triatlones, Tour de Francia y el trekking ártico, y mediciones para corredores de la carrera transcontinental de 140 días a través de los Estados Unidos (RAUSA).

También se consideraron otros eventos de resistencia en el ser humano, como carreras de senderos de 100 millas e incluso el embarazo.

Según señala el estudio, los datos metabólicos de los atletas que participan en la RAUSA ofrecen detalles sobre el gasto de energía que realiza el cuerpo humano durante un evento de resistencia extrema:

“Los datos metabólicos de los atletas de RAUSA proporcionan un examen detallado del gasto de energía en el transcurso de un evento de resistencia extrema. Los atletas de RAUSA corrieron aproximadamente una maratón (42,2 km) por día, 6 días a la semana, durante 14 a 20 semanas desde el Pacífico (Huntington Beach, CA) hasta la costa Atlántica (Washington, DC), lo que lo convierte en el evento más largo hasta la fecha”.

Al trazar los datos obtenidos de energía contra tiempo, obtuvieron una curva en forma de L. Al principio, los atletas presentaban un gasto de energía relativamente alto, que luego se derrumbó y se aplanó a 2,5 veces su tasa metabólica basal por el resto del evento.

El resultado indica que el cuerpo parece llegar a un equilibrio de gasto calórico bajo estas situaciones.

De modo que, cuando se trata de actividades físicas intensas que duran varios días, semanas y meses, los humanos en realidad tienen un límite de gasto de energía. Solo pueden quemar 2,5 veces su tasa metabólica en reposo.

600 calorías menos por día de carrera

Luego de varias semanas corriendo, el cuerpo humano se equilibra y gasta menos calorías que al principio de la competición.

Caitlin Thurber, una de las autoras del estudio, analizó las muestras de orina recolectadas durante la primera y última etapa de la RAUSA. Observó que luego e 20 semanas se correr maratones seguidos, los atletas quemaban 600 calorías menos de las esperadas por día para cierta cantidad de kilómetros recorridos.

Esto puede indicar que el cuerpo puede “disminuir” su metabolismo para mantener su equilibrio de gasto de energía y poder mantenerse en niveles sostenibles. Según Thurber:

“Es un gran ejemplo de gasto energético restringido, donde el cuerpo tiene una capacidad limitada para mantener niveles extremadamente altos de gasto energético durante un período prolongado”.

Comer más no permite exceder el límite de gasto energético

Comer más no implica que se tendría mayor resistencia para soportar actividades físicas extremas porque el cuerpo humano también tiene límites en la cantidad de alimentos que procesa por día.

“El incremento del gasto por encima de 2,5 × tasa metabólica basal no se puede cubrir con una ingesta adicional y, por lo tanto, no se puede mantener indefinidamente”.

Según señalan los investigadores, ni siquiera los maratonistas más rápidos del mundo lograron superar ese límite de gasto energético. Para Pontzer, “esto define el ámbito de lo que es posible para los humanos”.

Si se excede el límite de 2,5 veces la tasa metabólica basal, el cuerpo empezaría a descomponer sus propios tejidos para compensar el déficit calórico.

Recordemos que el cuerpo humano necesita de energía no solo para el ejercicio, sino para cumplir con todas sus funciones básicas que permiten y conforman en efecto la vida, como la digestión. Comer más, o ingerir más calorías, no necesariamente ayudaría a alguien a romper récords de resistencia en eventos de este tipo.

Hay solo un límite a la cantidad de calorías que nuestras entrañas pueden absorber efectivamente por día“, dijo Pontzer.

Pontzer y John Speakman de la Universidad de Aberdeen de Escocia y la Academia China de Ciencias, coautores en la investigación, explicaron este límite con la capacidad del tracto digestivo para descomponer los alimentos.

“Los límites a la ingesta de energía implicarían al sistema alimentario (por ejemplo, el tracto digestivo y el hígado) y predecirían una tasa máxima de ingesta de energía; la demanda de energía que exceda esta tasa máxima requeriría un aprovechamiento de las reservas de energía y no sería sostenible de forma indefinida”.

Este límite de gasto de energía podría estar relacionado con la distribución de oxígeno y nutrientes. “El corazón, los pulmones y el sistema vascular tienen la capacidad de traer oxígeno y distribuir oxígeno y nutrientes a más de 10 × tasa metabólica basal durante varias horas”, señala el estudio. Sin embargo, otros autores señalan que todas las especies suelen minimizar el gasto de energía en la distribución de oxígeno y nutrientes a través de la vasculatura.

Por último, el gasto energético máximo sostenible de los atletas fue ligeramente superior que las tasas metabólicas de las mujeres durante el embarazo, otra condición extrema a la que se somete el ser humano.

Este estudio sirve como evidencia de que no necesariamente debemos hacer más ejercicio para quemar más calorías. Nuestro cuerpo es tan perfecto que reacciona ante las situaciones de estrés para mantenerse.

Referencia:

Extreme events reveal an alimentary limit on sustained maximal human energy expenditure. https://advances.sciencemag.org/content/5/6/eaaw0341