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Las personas que comparten detalles de su vida en las redes sociales, normalmente se preocupan por las reacciones de sus familiares y amigos a sus publicaciones. Ahora, además de esta audiencia, el Gobierno de EE.UU. estará vigilándoles, gracias a una nueva política anunciada por el Departamento de Estado.

A partir de hoy, la mayoría de los solicitantes de visa que desean emigrar o viajar hacia EE.UU., deberán enviar todos los nombres de usuario de redes sociales, números telefónicos y direcciones de correo electrónico que hayan utilizado durante los últimos 5 años. La medida forma parte de la llamada “Política hacia los visitantes” del gobierno, un movimiento que fue pospuesto en 2018.

Anteriormente, estos requisitos solo se aplicaban a los solicitantes de visa estadounidense que entraban en la categoría de “verificación adicional”, sin embargo, el cambio ahora afectará a 14.7 millones de personas que solicitan visa para EE.UU. anualmente. Sin embargo, los solicitantes para ciertos tipos de visas oficiales y diplomáticas están exentos de esta medida.

A través de un comunicado, el Departamento de Estado de EE.UU. afirmó lo siguiente:

La seguridad nacional es nuestra principal prioridad a la hora de adjudicar solicitudes de visa, y cada posible viajero e inmigrante a los Estados Unidos se somete a una exhaustiva evaluación de seguridad (…) Estamos trabajando constantemente para encontrar mecanismos que mejoren nuestros procesos de selección para proteger a los ciudadanos de los EE. UU., al mismo tiempo que apoyamos los viajes legítimos a nuestro país.

¿Qué representa esta medida?

Si has solicitado visa para EE.UU., sabrás qué tan estrictas son las autoridades norteamericanas con los extranjeros. Detalles de los miembros de tu familia, comprobantes de seguridad financiera, antecedentes laborales, direcciones de residencia anteriores, etc., es solo una pequeña parte de la información que se debe proporcionar para, con mucha suerte, obtener una visa de 10 años.

Además, las autoridades solicitan a los visitantes que ofrezcan evidencia adicional de que no representan un riesgo para la seguridad de EE.UU., y se enfocan de manera casi obsesiva en detalles de la solicitud para asegurarse que no tenga ningún error tipográfico o información que pueda “malinterpretarse”. Incorporar a esta solicitud los datos de redes sociales, lo único que hará es aumentar la tensión de los solicitantes y su ansiedad por el resultado.

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Cuando en 2018, el Gobierno de EE.UU. propuso estos nuevos requisitos, la American Civil Liberties Union impugnó la medida, catalogándola de problemática e inefectiva, además de destacar el riesgo de autocensura. En una declaración, la organización afirmó:

La gente ahora tendrá que preguntarse si lo que dicen en línea será malinterpretado o mal entendido por un funcionario del gobierno (…) Tampoco hay evidencia de que tal monitoreo de redes sociales sea efectivo o justo, especialmente en ausencia de criterios para guiar el uso de la información de las redes sociales en el proceso de adjudicación de visas.

En declaraciones a The Hill, un funcionario del Departamento de Estado afirmó que las redes sociales pueden representar una tribuna importante para la actividad terrorista, por lo que la nueva medida garantizará que el monitoreo de estas plataformas sea efectivo, sobre todo porque no existen criterios sobre el uso de redes sociales en el proceso de adjudicación de las visas.

A futuro, las autoridades podrían requerir que los solicitantes de visa ofrezcan más detalles sobre su historial de viajes. Se afirma que esta medida, nace de las críticas que en 2015 recibió la administración Obama luego del ataque terrorista en San Bernardino, California, perpetrado por una pareja de origen pakistaní. Antes de que su visa estadounidense fuera aprobada, la mujer, Tashfeen Malik, había declarado afinidad con actos terroristas en sus cuentas de redes sociales.

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