Hasta el momento, es un hecho que con el pasar de los años, las funciones cognitivas se deterioran al punto de producirse enfermedades neurodegenerativas, sin embargo, los mecanismos detrás de estos procesos siguen sin poder definirse.

Dos proteínas podrían tener gran influencia en el rejuvenecimiento de estructuras importantes en las neuronas al estar relacionadas con la sangre joven que también parece mejorar las capacidades cognitivas de los cerebros más viejos.

Varios estudios han demostrado que al colocar sangre de ratones jóvenes a ratones mayores pueden revertirse los deterioros cognitivos típicos de edades avanzadas, y aumentó la sinapsis en el cerebro.

Raton Tejido Cerebral Humano
Al aplicar sangre de ratones jóvenes a neuronas humanas se observaron cambios profundos en la comunicación de las células.

A partir de esto, muchos intuyen que la sangre joven contienen elementos que favorecen las funciones cerebrales. El problema es que aún no se sabe cuáles son ni en qué forma actúan.

Sin embargo, existen algunas conjeturas al respecto. Una de ellas es que estos factores o ingredientes podrían ser dos proteínas: THBS4 y SPARCL1.

La sangre joven favorece la sinapsis celular, según estudio

La sangre joven es rica en dos proteínas cruciales para el crecimiento y organización de las células.

Un estudio reciente encabezado por Thomas Südhof de la Universidad de Stanford intentó dar con la razón, e introdujeron suero sanguíneo de ratones jóvenes de apenas dos semanas de edad y ratones viejos, de 12 a 15 meses de edad, por separado a las neuronas humanas.

“Estudios recientes y revolucionarios revelaron que la introducción de sangre de ratones jóvenes en ratones viejos aumentaba las capacidades cognitivas y la conectividad sináptica, lo que sugiere que la sangre joven contiene factores específicos que apoyan la función cognitiva”.

El resultado fue muy claro. Al aplicar sangre joven, se estimuló el crecimiento de las estructuras necesarias para que las células se comunicaran, las células hicieron más sinapsis. En cambio, cuando se aplicó la sangre de ratones viejos, no se observaron cambios.

Los investigadores encontraron que el suero sanguíneo de proveniente de los ratones jóvenes era rico en THBS4 y SPARCL1. Ambas son proteínas que juegan un papel crucial en las funciones de crecimiento y organización de las células del cuerpo.

Al aplicar solo estas proteínas a las neuronas humanas, se observó un mejoramiento dramático e la actividad sináptica. Tal como indica el documento:

“El tratamiento de las neuronas humanas con THBS4 recombinante o SPARCL1 mejoró dramáticamente la formación y actividad de la sinapsis, incluso en neuronas cultivadas previamente con suero viejo. Además, SPARCL1 pero no THBS4 aumentó considerablemente las respuestas sinápticas mediadas por NMDAR. Nuestros resultados sugieren que THBS4 y SPARCL1, enriquecidos en suero joven, pueden ser factores sistémicos que activan directamente la formación y función de sinapsis en las neuronas”.

Los investigadores consideran que estos serían los dos factores que enriquecen la sangre joven y funcionan como herramientas parar generar neuronas excitadoras más maduras y robustas a partir de células madres embrionarias humanas. Además, pueden funcionar como terapias para tratar enfermedades neurodegenerativas.

Referencias:

Specific factors in blood from young but not old mice directly promote synapse formation and NMDA-receptor recruitment. 2019. https://www.pnas.org/content/early/2019/05/29/1902672116