En muchos países del mundo el comercio de mascotas tiene carácter masivo, a pesar de que es un hecho de que prácticamente no cuenta con registros con detalles sobre el mismo. Este puede transportar especies fuera de su área de distribución nativa y hacia nuevas regiones de un país, lo cual podría crear lo que se denomina como poblaciones no nativas establecidas.

La mayoría de los países no tiene un registro completo de las especies importadas de mascotas. Por su parte, los que sí lo hacen, no los identifican de la manera correcta o mantienen una gran parte de ellas como “no identificadas”, dentro de las cuales podemos mencionar diferentes formas de peces marinos y de agua dulce.

Un estudio reciente publicado en la revista Frontiers in Ecology and the Environment de la Ecological Society of America reveló varios detalles en torno al tema. La investigación se enfocó en determinar las fuerzas socioeconómicas y socioecológicas que impulsan el comercio de mascotas vertebradas exóticas y su influencia en la introducción de especies invasoras en todo el mundo.

El primer hallazgo fue que estos factores dependen de los contextos económicos, sociales, regulatorios y culturales de cada país en particular.

Aunque de manera general, el principal impulso de este mercado es la creciente demanda mundial de mascotas exóticas, sobre todo en países con economías emergentes como los de América del Sur y Asia.

Julie Lockwood, autora principal del artículo y profesora del Departamento de Ecología, Evolución y Recursos Naturales en la Universidad de Rutgers, señala que el mercado de mascotas exóticas ha crecido desde hace casi cinco décadas.

Con ello, ha aumentado significativamente la cantidad de animales vertebrados para dicha actividad en todo el mundo, especialmente reptiles y peces marinos:

“El mercado de mascotas exóticas ha crecido considerablemente desde la década de 1970, y el volumen de animales vertebrados que se comercializan en todo el mundo es impactante, incluso para biólogos de invasión relativamente experimentados. En particular, el número de reptiles y peces marinos realmente se ha disparado en las últimas dos décadas, la mayoría de los cuales podrían fácilmente remontarse a un aumento en su popularidad como mascotas exóticas”.

Ejemplos de poblaciones no nativas

La tortuga deslizadora de orejas, Trachemys scripta elegans, es nativa de la región centro-sur de EE.UU., pero ha formado poblaciones incluso en Hawai.

A pesar de que no hay datos estadísticos formales, más de 800 especies y variedades de peces que se crían en los Estados Unidos, específicamente en Florida, de los cuales la mayoría no son nativos de la zona.

Un ejemplo de ellos es la tortuga deslizadora de orejas, cuyo nombre científico es Trachemys scripta elegans. Esta es una mascota común dentro del país, y es nativa de la región centro-sur, pero ha establecido poblaciones no nativas en muchas otras partes de Estados Unidos que incluyen Hawai.

En su investigación, Lockwood cita otro estudio realizado por Barroso de Magalhães y Jacobi en 2013. Estos identificaron 345 especies de peces ornamentales para vender en tiendas en Minas Gerais, Brasil, 151 de las cuales no eran nativas de esa región aunque sí de otras partes de Brasil.

El mercado de mascotas exóticas es bastante variado

Los resultados de la investigación impresionaron a los investigadores, pues no esperaban una variabilidad tan amplia en este mercado a nivel global. Lockwood señala que aún no está claro qué factor está detrás de ello:

“Algunas especies, como los peces de colores o los periquitos monjes, han sido mascotas estándar durante décadas, mientras que otras solo aparecen en el mercado por un año o dos y luego desaparecen. Pero no está del todo claro qué está produciendo esta dinámica, excepto para notar que algunas especies son fáciles de cuidar y se reproducen bien en cautiverio, y por lo tanto no cuestan mucho comprarlas”.

Este tipo de comercio conlleva el riesgo de que se formen nuevas poblaciones silvestres si se escaparan o se liberaran pequeños grupos de determinadas especies. Respecto a ello, en los Estados Unidos es un hecho que muchas de las poblaciones introducidas provienen precisamente de este:

“También fue interesante ver que había algunos patrones muy consistentes en qué especies de cada grupo (peces, aves, reptiles, anfibios) ahora tienen poblaciones no nativas. En los EE. UU., Por ejemplo, está muy claro que las especies que se importan al país en el mayor volumen (número de individuos) son las especies con mayor probabilidad de haber introducido poblaciones”.

¿Por qué los comerciantes liberan una mascota exótica?

Factores como enfermedad, agresividad, tamaño y necesidad de atención puede llevar a los comerciantes a liberar mascotas.

Los animales son transportados desde su lugar de origen a otros sitios para vivir en cautiverio hasta que sean adoptados o comprados por alguien interesado, por lo que siguiendo esta premisa, no deberían poder crear poblaciones no nativas. Sin embargo, ocurre.

El estudio señala que las razones por las que los propietarios deciden liberar a una mascota exótica al ambiente en lugar de darla en adopción o sacrificarlas son desconocidas aún. Sin embargo, se consideran como posibles causas la gran cantidad de atención que necesitan animales muy grandes, o aquellos que están viejos o enfermos, y también si son agresivos.

De hecho, a causa del deficiente registro que maneja este sector, existe muy poca información sobre la liberación de estos animales por parte de los importadores, mayoristas y minoristas, y menos de la frecuencia de escape de los hogares o espacios de cría.

Las mascotas exóticas pueden convertirse en plagas

La falta de regulación del mercado de las mascotas exóticas puede generar poblaciones no nativa que, dependiendo de las costumbres y el ambiente, pueden convertirse en plagas.

Las políticas de bioseguridad deberían poder predecir qué especies de mascotas exóticas podrían establecer nuevas poblaciones no nativas. Esto es, cuáles se escaparán o se liberarán encontrando un hábitat adecuado para su supervivencia y reproducción hasta establecer poblaciones auto-sostenidas.

La naturaleza del mercado, las características de cada forma de vida y las condiciones del ecosistema son factores a considerar.

El estudio plantea que cuando un animal exótico se introduce en un nuevo ambiente debe poder tolerar fisiológicamente las condiciones ambientales locales.

“Por ejemplo, es poco probable que los peces marinos liberados en el agua dulce sobrevivan y establezcan poblaciones no nativas, y los peces de agua dulce predominantemente nativos de regiones tropicales o subtropicales probablemente no establezcan poblaciones en hábitats templados o boreales. En general, las especies de vertebrados no nativos establecidas se caracterizan por su alta fecundidad y amplia tolerancia ambiental”.

De modo que la amplia disponibilidad y la facilidad del mercado de mascotas exóticas ocasionada por la falta de normas han facilitado la propagación de muchas especies desde sus rangos nativos a muchas partes el mundo. El estudio concluye que esto representa una causa potencial para futuras invasiones.

Referencias:

When pets become pests: the role of the exotic pet trade in producing invasive vertebrate animals. https://esajournals.onlinelibrary.wiley.com/doi/full/10.1002/fee.2059