La ralentización es un problema que arrastran los sistemas Windows desde que el principio de los tiempos. Son diversas las razones que llevan a este comportamiento del sistema operativo, aunque generalmente se debe a una gestión inadecuada de la memoria y los recursos del procesador que se ven devorados por algunas aplicaciones del sistema. La Update May 2019 de Windows 10 ha tirado mejores resultados que el intento anterior, sin embargo, hay quienes están experimentando lentitud.

Si cuando enciendes tu computador con Windows 10 te encuentras con un entorno tan lento que resulta insoportable, te presentaremos algunos elementos que puedes revisar para solucionarlo.

Deshabilita el servicio SuperFetch

SuperFetch es una tecnología incorporada en Windows 10 que se mantiene en constante ejecución aprendiendo acerca de esas aplicaciones que usas con mayor frecuencia a fin de mantenerlas pre cargadas en memoria para un despliegue mucho más rápido cuando la ejecutes.

La intención es muy bonita, sin embargo, este proceso podría ser una pesadilla para algunos equipos a los que no les sobra memoria y procesador, disminuyendo significativamente su rendimiento. Para revisar si este proceso es el que genera nuestros problemas, dirígete al administrador de tareas y verifica los recursos que consume.

Para deshabilitarlo, ve al menú inicio y teclea “Servicios”, haz click en el resultado para entrar a la consola de servicios del sistema. Estos se encuentran listados en orden alfabético, en ese sentido, ubica por la letra S el servicio SuperFetch, haz click derecho y selecciona “Propiedades”.

En medio de la ventana emergente verás un menú desplegable, haz click y selecciona deshabilitar para evitar la ejecución del servicio.

Revisa las opciones de energía

Las opciones de energía tienen mucho que ver con el rendimiento del equipo, puesto que, Windows incorpora distintos planes que pueden afectar directamente el desplazamiento del procesador. Por ejemplo, el plan Alto Rendimiento podría generar mucha exigencia en el procesador, haciéndolo recalentar y por ende, generar cuelgues en el sistema.

En ese sentido, dirígete a las opciones de energía y revisa si se encuentra habilitado el plan de Alto Rendimiento y cámbialo a Equilibrado.

Deshazte de los antivirus de terceros

La convivencia de dos soluciones antivirus en un sistema es un asunto que siempre ha generado conflicto en su funcionamiento, por lo que lo ideal siempre es mantener uno solo en funcionamiento. En ese sentido, si cuentas con un antivirus en tu equipo, recuerda que este se encuentra conviviendo con Windows Defender por lo que lo ideal sería deshacerte de uno de ellos.

Windows Defender con el pasar del tiempo ha ido mejorando su funcionamiento y en estos momentos es una solución antivirus bastante solvente, por lo que no resultará un problema eliminar tu antivirus de terceros.