Durante la infancia, muchos hemos observado a la luna y preguntado cómo es que esta brilla estando tan lejos.

Mirando con más detenimiento, podremos notar que de vez en cuando esta emite destellos peculiares, así como también apagones repentinos. La ciencia intentó explicar estos fenómenos bajo varias teorías, como el impacto de un meteoro, o la reacción del viento solar con el polvo de la luna.

Destellos y oscurecimiento, “fenómenos lunares transitorios”

Los destellos repentinos de la luna, conocidos como fenómenos lunares transitorios, han sido estudiados desde hace más de cinco décadas, pero aún no se conoce su causa.

Años atrás, en la década de 1960, los astrónomos Barbara Middlehurst y Patrick Moore revisaron la literatura científica, lo cual los guió a 400 informes de eventos extraños en nuestro satélite. Entre ellos, que pequeñas zonas de su superficie se hicieran más brillantes o más oscuras e manera repentina, sin explicación alguna.

Estos eventos fueron denominados “fenómenos transitorios lunares” en un artículo de la revista Science el 27 de enero de 1967. Posteriormente, los astrónomos cambiaron el orden de las palabras quedando como “fenómenos lunares transitorios”.

El astrónomo AA Mills explicó en la revista Nature de marzo de 1970 que el promedio de duración de dichos fenómenos es de unos 20 minutos, y generalmente la luz es rojiza o rosada:

“La luz emitida generalmente se describe como rojiza o rosada, a veces con una apariencia ‘chispeante’ o ‘fluyente’. La coloración puede extenderse una distancia de 10 millas [16 kilómetros] o más en la superficie lunar, con puntos más brillantes de 2 a 3 millas [3 a 5 kilómetros] de ancho, y se asocia comúnmente con el velo de las características de la superficie. El promedio La duración de un evento es de unos 20 minutos, pero puede persistir de forma intermitente durante unas pocas horas”.

Más de cinco décadas después de ardua investigación aún no han logrado dar con la razón por la que ocurren estos fenómenos. Sin embargo, un nuevo grupo de astrónomos ha decidido abordar la situación con un nuevo desarrollo.

Un telescopio especialmente diseñado para observar la luna

El telescopio lunar de Würzburg se encuentra dentro de uno de los contenedores, en el observatorio de Sevilla, España.

Hakan Kayal, investigador de Julius-Maximilians-Universität Würzburg (JMU) y jefe del proyecto del telescopio, sabe que los fenómenos lunares transitorios se han estudiado desde 1950, pero a su parecer no lo suficiente.

Kayal aseguró que la luna tiene actividad sísmica, la cual también podría ser la causa de sus destellos:

“También se observaron actividades sísmicas en la luna. Cuando la superficie se mueve, los gases que reflejan la luz solar podrían escapar del interior de la luna. Esto explicaría los fenómenos luminosos, algunos de los cuales duran horas”.

Sin embargo, esto aún no se confirma.

Partiendo del hecho de que los astrónomos aficionados a veces pueden detectar los destellos con un telescopio decente, hay una situación fuera de su control que es la frecuencia de estos eventos. Estos son impredecibles, y para que ocurra uno pueden pasar horas y días.

De modo que un nuevo telescopio podría ayudar en la tarea.

Han lanzado un nuevo instrumento que observa la luna obstantemente por medio de dos cámaras ubicadas a 60 millas (100 km) al norte de Sevilla en España, las cuales toman fotos y graban videos con un alto nivel de detalle.

Según la explicación de sus diseñadores, solo si ambas detectan un fenómeno luminoso al mismo tiempo, se activan otras acciones. Se almacenan las fotos y videos y posteriormente envían un mensaje de correo electrónico al equipo de Kayal en Baviera, Alemania, que maneja los telescopios.

El telescopio aún se encuentra en desarrollo. Su software, que incluirá inteligencia artificial, sigue perfeccionándose a fine reducir la tasa de falsas alarmas en la medida en que sea posible. Este deberá aprender a detectar de manera automática y confiable los destellos y eventos luminosos, distinguiéndolos de aves o aviones.

Se espera que estos ajustes tomen un año más.