El polémico tema de la legalización del aborto ha generado una cantidad de opiniones y campañas que si bien se manifiestan a favor o en contra, han llegado a expresarse incluso a través del desarrollo de software para celulares.

En este sentido, haremos mención de varios grupos asociados a la iglesia católica que se han involucrado con una aplicación que pretende ayudar a las mujeres llevar un seguimiento de sus ciclos menstruales.

Aunque ya desde hace varios años muchas mujeres utilizan este tipo de aplicaciones para no olvidar la fecha de llegada e incluso para planificar un embarazo, esta en particular las alienta a evitar el control de natalidad.

Una organización benéfica católica financió el desarrollo de la aplicación

Miembros de la iglesia católica se alinearon con el vicepresidente de EE.UU. para financiar el desarrollo de una aplicación para el control del ciclo menstrual femenino.

Un grupo de organizaciones relacionadas con la iglesia católica trabajaron conjuntamente con el vicepresidente de los Estados unidos, Mike Pence, quien también se ha manifestado abiertamente contra el aborto.

Se trata de una organización benéfica católica llamada Fundación Chiaroscuro, la cual proporcionó US$ 1,79 millones a los desarrolladores de la aplicación. La fundación es dirigida por Sean Fieler, un financiador de cobertura católico.

Según la agencia local de noticias The Guardian, dos de los asesores médicos que participaron en el desarrollo de Femm, como se ha bautizado la aplicación, no tienen licencia para ejercer como tal dentro de lo Estados Unidos.

Estos son Pilar Vigil y Patricio Contreras, líderes del Instituto de Investigación de Salud Reproductiva (RHRI, por sus siglas en inglés). Vigil es el director médico del instituto, con direcciones tanto en la ciudad de Nueva York como en Santiago de Chile, se presenta como ginecólogo-obstetra y Contreras como “médico”, sin embargo, ninguno tiene licencia para ejercer la medicina en el país.

Femm, una aplicación contra el aborto y la anticoncepción

Femm funciona de manera similar a otras aplicaciones de fertilidad.

Permite que las mujeres ingresen los datos de su ciclo menstrual: cuándo tienen su período, cuándo han tenido relaciones sexuales, y sus expectativas en cuanto a reproducción, entre otros datos.

Lo relevante de la aplicación es que se presenta en contra de los anticonceptivos hormonales. Las usuarias de Femm pueden especificar su método de control de la natalidad, pero la aplicación sugiere que la forma “natural” de evitar un embarazo es saber administrar su ciclo de fertilidad.

De igual forma, alienta a las usuarias a ir a consulta con su propia red de médicos para realizar pruebas hormonales a fin de determinar posibles trastornos médicos subyacentes.

El verdadero propósito de Femm

Femm se presenta como una alternativa mejor que los anticonceptivos hormonales que causan efecto secundarios en la mujer.

La aplicación se justifica a sí misma planteando que existe mucha incertidumbre respecto a la seguridad y eficacia de los anticonceptivos hormonales. Alega que estos pueden resultar perjudiciales para la mujer y que la forma más segura y “natural” de que esta evite un embarazo no planificado es conocer su ciclo menstrual.

La doctora Lindsay Rerko aparece en el sitio web de la aplicación, donde menciona que los “perfiles de efectos secundarios” de los anticonceptivos hormonales conducen a enfermedades y degradan la salud de la mujer.

Aunado a ello, la directora ejecutiva de la Fundación Femm, Anna Halpine, declaró que a pesar de que los financiadores de la aplicación son personas declaradas abiertamente en contra del aborto y la anticoncepción, la función de esta como tal “no trata la cuestión del aborto en el trabajo y la investigación y capacitación que ofrecemos“. Agregó:

“Femm nunca ha comentado sobre el tema del aborto. Y no funciona en esa área. Femm es una organización comprometida con la expansión de la investigación de la información y el conocimiento sobre la salud reproductiva de las mujeres en todo el mundo”.

La realidad de las aplicaciones de fertilidad

Las aplicaciones de fertilidad brindan muy poca información sobre sus creadores y propósitos. Además, recopilan información íntima y brindan poca protección de la misma a sus usuarias.

Aunque muchos pudieran desconfiar de este desarrollo, bien por tratarse de la iglesia católica o por la ambigüedad de las licencias de su equipo, lo cierto es que ha sido bien argumentada.

No solo por el hecho de los reconocidos efectos secundarios que algunos anticonceptivos orales generan en las mujeres, sino también por la decepcionante realidad detrás de software similares.

Recordemos que en la actualidad existen una gran cantidad de desarrolladores que lanzan sus creaciones en la Play Store o la App Store, sin embargo, tal como ocurre en otros ámbitos, los usuarios en realidad no tienen idea de si estos manejan la suficiente información técnica para ello, ni mucho menos quienes financian dichos proyectos.

Además, algunas aplicaciones de fertilidad han sido criticadas por monetizar información íntima de sus usuarias, además de intercambiar los datos con tercero y, por ende, por la falta de políticas de protección de la privacidad. Hasta el momento, Femm no ha estado implicada en acusaciones similares.

Referencias:

Revealed: women’s fertility app is funded by anti-abortion campaigners. The Guardian, 2019. https://www.theguardian.com/world/2019/may/30/revealed-womens-fertility-app-is-funded-by-anti-abortion-campaigners