Un equipo internacional de investigadores liderado por científicos del Centro de Astrobiología (INTA-CSIC) de Madrid, identificó formas de vida en el área geotérmica Dallol de Etiopía, uno de los entornos más inhóspitos para la vida del planeta.

El volcán Dallol y el área geotérmica que le circunda, incluyendo un sistema de aguas termales, son particularmente interesantes para los astrobiólogos porque la inusual química de la zona se parece mucho a los ambientes hidrotermales que se han encontrado en Marte.

Un entorno extremo

En este lugar, ubicado a unos 125 metros bajo el nivel del mar, tres placas tectónicas fluyen hacia un entorno con condiciones químicas y físicas peculiares. Las numerosas fuentes termales originadas por fenómenos volcánicos alcanzan temperaturas entre 90 y 109 grados Celsius.

Para sobrevivir en Marte, los microorganismos deben estar preparados para lidiar con radiaciones letales y un suelo rico en percloratos.

La depresión es un lugar fascinante. Alguna vez fue un ambiente marino, pero la separación de varias placas tectónicas ha deformado la corteza y ha convertido el mar en una llanura salada.

Los movimientos tectónicos también lo han convertido en un caos de volcanes, depósitos minerales y manantiales ácidos. Las altas temperaturas, elevados niveles de sal y un pH sumamente alto no son las condiciones típicas que se esperan para albergar la vida. Pero si algo hemos aprendido en las últimas décadas es a nunca subestimar la capacidad de la vida para hacer frente a la adversidad.

Con eso en mente, el equipo de investigación tomó muestras de una estructura de sal creada por agua supersaturada con varias sales, incluyendo cloruro de plata, sulfuro de hierro y zinc, dióxido de manganeso y sal de roca.

Una vez recogidas y resguardadas, el equipo trasladó las muestras a una instalación de vanguardia en España, donde fueron analizadas utilizando una variedad de técnicas, que incluyen microscopía electrónica, análisis químico y secuenciación de ADN.

Más allá de nuestro planeta

Estos análisis mostraron pequeñas estructuras esféricas en las muestras de sal que contenían altas cantidades de carbono, lo que indicaba un origen biológico. Una inspección más cercana reveló, efectivamente, evidencia de un orden de microbios tolerantes a este entorno extremo.

Los microorganismos descubiertos, que tienen entre 50 y 500 nanómetros de diámetro, hasta 20 veces más pequeños que las bacterias promedio, pertenecen al dominio de la vida de las arqueas, o Nanohaloarchaea, como oficialmente se llama.

El equipo de investigación identificó formas de vida en uno de los entornos más inhóspitos para la vida del planeta.

Este hallazgo no solo proporciona más información sobre los límites de la vida en la Tierra, que parece que puede soportar mucho más de lo esperado, sino que también tiene implicaciones para la búsqueda de vida en Marte.

Según los científicos, las fuentes hidrotérmicas de Dallol se pueden comparar en varios aspectos con los sistemas hidrotérmicos que estuvieron activos hace mucho tiempo en el planeta rojo.

Para sobrevivir en Marte, los microorganismos deben estar preparados para lidiar con radiaciones letales y un suelo rico en percloratos, condiciones nada amigables para la vida tal como la conocemos. Sin embargo, explican los investigadores, observar la forma en que la vida puede existir en la Tierra no excluye que algunas formas se hayan adaptado a las condiciones marcianas pasadas o presentes.

Referencia: Ultra-small microorganisms in the polyextreme conditions of the Dallol volcano, Northern Afar, Ethiopia. Scientific Reports, 2019. https://doi.org/10.1038/s41598-019-44440-8