El regaliz es un ingrediente popular que se utiliza en la elaboración de una variedad de productos alimenticios, en especial dulces y bebidas. Durante mucho tiempo se ha reconocido a los productos de regaliz como promotores de cuadros hipertensivos, y su consumo excesivo puede ser contraproducente.

Si bien las regulaciones exigen que los productos de regaliz estén etiquetados con una advertencia de que se debe evitar el consumo excesivo en pacientes con hipertensión, los límites seguros de ingestión están mal definidos y no son publicitados adecuadamente.

Consumo en exceso

El regaliz es la raíz de la planta Glycyrrhizia glabra, que ha sido cultivada para el consumo humano por las sociedades de todo el mundo durante generaciones.

Luego de consumir 2 vasos diarios de té de regaliz por 2 semanas, un hombre de 84 años sufrió una crisis hipertensiva.

El sabor principal del regaliz se deriva del anetol, un compuesto con un aroma que recuerda al anís. La dulzura natural del regaliz explica su popularidad como base para confitería y bebidas, y se deriva del componente bioactivo de la raíz, la glicirricina (ácido glicirrícico) la cual se ha estimado es hasta 50 veces más dulce que el azúcar.

Con la creciente percepción de que las bebidas a base de hierbas representan una alternativa más saludable, el consumo de té de regaliz se ha incrementado notablemente en los últimos años, debido a los supuestos beneficios para la salud que se les atribuyen, principalmente para tratar problemas gastrointestinales.

Pero un reciente caso ocurrido en Canadá recuerda que cuán peligroso pudiera ser el consumo excesivo de té de regaliz en personas con antecedentes hipertensivos.

Un hombre de 84 años de edad requirió atención médica inmediata luego de que se tomó la presión arterial en su casa y notó lecturas muy altas, lo que estaba acompañado por dolor de cabeza, sensibilidad a la luz, dolor de pecho y fatiga, junto con hinchazón en sus pantorrillas.

Crisis hipertensiva

En la sala de emergencias, la presión arterial sistólica del hombre (el número “superior” en una lectura de presión arterial) era de casi 200. La presión arterial normal es de 120/80 mm Hg, por lo que los médicos consideran cualquier medición de presión arterial superior a 180 como una crisis hipertensiva que requiere atención médica inmediata.

El regaliz, un popular ingrediente de dulces y bebidas, ha sido cultivado para el consumo humano por sociedades de todo el mundo durante generaciones.

Los médicos trataron al hombre con varios medicamentos para disminuir su presión arterial alta y sus síntomas mejoraron durante las siguientes 24 horas.

Después del ingreso al hospital, y del tratamiento recibido, el paciente, que tenía un historial de hipertensión arterial, informó a los médicos que había estado tomando 1 a 2 vasos diarios de té de regaliz durante las dos semanas anteriores.

El consumo excesivo del extracto de raíz de regaliz provocó los síntomas en el hombre. Esto se debe a la glicirricina puede hacer que los niveles de potasio del cuerpo disminuyan, lo que a su vez puede provocar efectos en la salud tales como presión arterial alta, ritmos cardíacos anormales e hinchazón.

Los médicos resaltan que el caso representa una oportunidad para educar a las personas con hipertensión sobre los posibles efectos adversos del regaliz, y de ese modo prevenir complicaciones relacionadas con su consumo.

Referencia: Hypertensive emergency induced by licorice tea. Canadian Medical Association Journal, 2019. https://doi.org/10.1503/cmaj.180550