Más de 940 casos de sarampión en Estados Unidos y 1.920 casos de ébola responsables de 1.281 fallecimientos en el Congo, son algunas de las cifras alarmantes que han dominado los titulares informativos en los últimos meses.

Pero hay una cifra poco conocida que ilustra el potencial de estas enfermedades de hacer daño: el número de reproducción básico (R0), una proporción que describe el nivel de contagio o la transmisibilidad de una enfermedad infecciosa.

Una medida de contagio

El número de reproducción básico R0 es el número de casos secundarios que un caso produciría en una población completamente susceptible. Si una persona está infectada en una población no vacunada, R0 ofrece una estimación de la cantidad de personas que se enfermarían por ese individuo, en promedio.

El número de reproducción básico también se puede usar para determinar qué fracción de la población necesita vacunarse para evitar que una enfermedad se propague.

La estimación de este rango depende de la duración del período infeccioso, la probabilidad de infectar a un individuo susceptible durante un contacto y el número de nuevos individuos susceptibles contactados por unidad de tiempo.

Estos elementos, a su vez, están influenciados por factores como el entorno local, la edad promedio de los infectados, la densidad de la población, los recursos de salud pública e incluso el clima político.

Por lo tanto, R0 puede variar considerablemente para diferentes enfermedades infecciosas, pero también para la misma enfermedad en diferentes poblaciones. Es por eso que cuando los científicos hablan de la R0 para una enfermedad dada, generalmente se habla de un rango.

Método de trasmisión

Para el sarampión, ese rango es de 12 a 18, alto en comparación con otras enfermedades infecciosas. Para el ébola, generalmente es de 1,5 a 2,5. Teniendo en cuenta recuento de casos fatales, esta cifra podría ser sorprendente, pero R0 es una medida de contagio, no de letalidad, por lo que el método de transmisión influye notablemente. El sarampión se transmite por el aire, mientras que el ébola se propaga a través de los fluidos corporales, por lo que las probabilidades de contacto son menores.

El número básico de reproducción de una enfermedad infecciosa refleja la cantidad de personas en promedio que atraparían el patógeno de una persona infectada en una población.

Los investigadores pueden usar R0 para estimar datos como el tamaño de un brote, el nivel de infección de una enfermedad emergente o la efectividad de las tácticas contra una hipotética amenaza de bioterrorismo.

Pero R0 también se puede usar para determinar qué fracción de la población necesita vacunarse para evitar que una enfermedad se propague, lo que se conoce como inmunidad de grupo.

Para el sarampión, generalmente se debe vacunar entre el 92 y el 95 por ciento de la población para alcanzar la inmunidad de grupo. Debido a que ébola tiene un menor R0 también tiene un umbral de inmunidad de grupo inferior. Las estimaciones sugieren que, en el caso del ébola, entre el 42 al 63 por ciento de la población necesita vacunarse para establecer la inmunidad de grupo.

Referencias:

Complexity of the basic reproduction number. Emerging Infectious Diseases, 2019. https://doi.org/10.3201/eid2501.171901

The estimation of the basic reproduction number for infectious diseases. Statistical Methods in Medical Research, 1993. https://doi.org/10.1177%2F096228029300200103