El nacimiento de algunas serpientes en un acuario normalmente no sería noticia, pero la  llegada de dos crías de anaconda tomó por sorpresa al personal del Acuario de Nueva Inglaterra en Boston y a la comunidad científica en general.

Anna, una anaconda de 15 kilogramos de peso y más de 3 metros de longitud, dio a luz (las anacondas dan a luz crías vivas, no ponen huevos) tres crías, a pesar de no haber tenido contacto con un macho.

Una inusual estrategia de reproducción

Las pruebas de ADN realizadas por los investigadores del acuario, donde la anaconda forma parte de la exhibición del Amazonas, confirmaron que las crías son producto de un tipo de reproducción no sexual extremadamente rara que se llama partenogénesis, que traducida de su origen griego significa “nacimiento virgen”.

Estudios genéticos confirmaron que las dos crías solo tienen ADN de su madre ratificando la inusual reproducción asexual.

La partenogénesis, que permite que un organismo femenino se replique sin la fertilización de un macho, se ha documentado en un número limitado de especies de lagartos, tiburones, aves y serpientes, y el caso de Anna es el único confirmado de esta estrategia de reproducción en una anaconda verde.

Antes de confirmar la inusual estrategia de reproducción, los investigadores descartaron otras posibilidades. Para ello, reexaminaron a las compañeras de habitación de Anna para asegurarse de que todas eran hembras –lo cual fue confirmado– y descartaron una posible implantación del embrión. En última instancia, la historia de la vida de Anna estaba bien documentada y se sabía que no tenía exposición a los machos.

Clones de la madre

Los veterinarios enviaron muestras de tejido de las crías para su análisis genético. Estos resultados confirmaron las sospechas de la mayoría del personal del acuario: Anna se había reproducido de forma no sexual, o por partenogénesis, y su ADN era todo lo que encontraron en los juveniles, por lo que las dos crías parecen ser copias genéticas o clones de la madre.

El nacimiento de estas crías de anaconda tomó por sorpresa al personal del acuario.

Las serpientes recién nacidas fueron inesperadamente descubiertas por el personal del acuario el invierno pasado. Tres bebés de la camada inicialmente sobrevivieron. Una murió en un par de días, pero los otros dos ejemplares han prosperado desde entonces.

Las “famosas” crías aún no están en exhibición. Comen aproximadamente una vez a la semana y los ambas tienen personalidades diferentes: el más delgado es “relajado”, mientras que el más pesado es más propenso a explorar y revisar su entorno olfateando con su lengua.

Los bebés también son retenidos diariamente para ayudarlos a acostumbrarse a las personas y al manejo por parte del personal, lo que busca facilitar la realización de chequeos y otros procedimientos cuando alcancen su desarrollo completo.

Referencia: Two Baby Anaconda Born in All-Female Adult Exhibit. New England Aquarium, 2019. https://bit.ly/2K2Kwdg