En los deportes siempre se generan discusiones acaloradas para determinar quién fue el primero en ejecutar una acción, y normalmente la opinión de los árbitros añade más leña al fuego al decir que ambos jugadores ejecutaron la acción al mismo tiempo. ¿Por qué sucede esto?

Desde que Einstein fundamentó la Teoría de la Relatividad en el siglo XX, hemos sabido que el tiempo es relativo o subjetivo. Por ello, dependiendo de lo que estés haciendo el tiempo puede pasar más rápido si te estás divirtiendo o más lento si no estás disfrutando.

Nuestras acciones moldean nuestra percepción del tiempo

Más adelante, en 2002, un grupo de neurocientíficos cognitivos demostró que las acciones voluntarias tienen la habilidad de moldear nuestra percepción del tiempo. Esto significa que la prolongación de ciertas acciones hace que nos adaptemos a la velocidad del tiempo, como ocurre cuando utilizamos un dispositivo viejo como una computadora desactualizada que va más lento que una más nueva.

Si estamos acostumbrados a dispositivos más rápidos, utilizar una que tarde unos cuantos microsegundos puede colmar nuestra paciencia. Pero, si en cambio usamos la computadora vieja y lenta por un buen tiempo, nos acostumbraremos a esa lentitud.

Este fenómeno llamado “vinculación intencional” nos permite conocer que la propiedad sobre nuestras acciones afecta la percepción de los resultados. Por ejemplo, en el caso de la vieja computadora, sabemos que cuando se abre una carpeta –aún muchos microsegundos después– fue porque le dimos clic a la misma. Una vez que nos adaptamos a este delay, el tiempo de espera se hace mucho más corto.

Sesgo egocéntrico de orden temporal

Para explicar por qué en los deportes como el básquet siempre hay discusiones sobre quién tocó primero la pelota, un grupo de científicos se propuso a hacer un experimento que busca conocer si existe la posibilidad de que efectivamente sí hubo un jugador que la tocó primero.

A. Dos jugadores de básquet se apresuran por tocar primero la pelota. B. Imágenes del experimento en el que los participantes debían tocar las manos de su contrincante sin experiencia perceptual. C. Ambos participantes dijeron el 67% de las veces que habían sido los primeros en tocar la mano de su contrincante.

En el experimento, los científicos sentaron a dos personas frente a frente en una mesa. La idea era que cada uno intentara pegarle a la mano izquierda del otro con su mano derecha lo más rápido que pudieran. Luego debían juzgar quién de los dos había tocado primero la mano de su contrincante, sin embargo, para evitar que la experiencia fuese perceptual, los investigadores colocaron una división entre ellos.

Como resultado, los científicos encontraron que el 67% de las veces los participantes reportaron haber sido los primeros en darle a la mano de su contrincante, aun cuando lo habían hecho al mismo tiempo. Según los investigadores, este sesgo tiene que ver con un pequeño delay o retraso en el procesamiento del toque de su contrincante, incluso si lo hicieron 50 milisegundos después, reportaron que los toques habían sido simultáneos.

Este delay se conoce como “sesgo egocéntrico de orden temporal” y puede explicar por qué las personas experimentan los eventos en un orden temporal diferente cuando se trata de eventos externos. El mismo genera una ventaja propia en la percepción y es lo que sustenta tantas discusiones fuertes entre deportistas por determinar quién realmente tocó la pelota primero.

Aunque aún se desconoce qué causa este sesgo, resulta interesante ahondar en su funcionamiento para aplicarlo en otros casos como en los sistemas automáticos de frenado de emergencia para hacerlos aún más seguros, pudiendo salvar más vidas.

Referecia: Who hit the ball out? An egocentric temporal order bias: DOI: 10.1126/sciadv.aav5698a