Mientras que, para muchas personas la llegada de la primavera es sinónimo de buen clima y la aparición de hermosas flores como el narciso, este período también significa estornudos y alergias para al menos 40 millones de personas solo en EE.UU. Por desgracia, el sufrimiento para las personas que padecen la llamada “fiebre del heno” no terminará pronto, y la principal causa radica en el fenómeno del cambio climático.

Según un reciente informe publicado por la Unión de Científicos Preocupados, los altos niveles de dióxido de carbono (CO2) en nuestro planeta están aumentando la tasa de crecimiento de las plantas, lo que a su vez genera un crecimiento del polen, una de las principales causas de la rinitis alérgica estacional.

Más plantas productoras de polen

Los científicos aseguran que el aumento de la temperatura en nuestro planeta, propiciado por el aumento de los niveles de CO2, amplía la temporada de crecimiento de las plantas que producen polen. Evidentemente, las alergias estacionales también se extienden.

El año 2008 fue el cuarto año más cálido, según los registros de la NASA, así como también fue el año más cálido para el mar, ocasionando un crecimiento alarmante en sus niveles. Por su parte, la Fundación de Asma y Alergia (AAFA) ha revelado que temperaturas altas en nuestro planeta han extendido la temporada de esparcimiento de polen en EE.UU., hasta 27 días desde el año 2005 hasta el 2011. Por ello, la temporada de polen ha iniciado “más temprano” durante los últimos años.

Un grupo de investigadores de The Lancet analizaron recientemente la duración de la temporada de polen y la cantidad de este polvo por planta en 17 zonas del hemisferio norte. Los datos, recopilados durante 26 años, demostraron que en el 70 por ciento de estas ubicaciones aumentó la cantidad de polen circundante por temporada. En el 65 por ciento de las ubicaciones, el polvo fecundante se extendió gracias al crecimiento continuo de las temperaturas en la Tierra.

En caso de que las emisiones de CO2 sigan aumentando descontroladamente, la producción de polen de ambrosía, la principal causante de la fiebre del heno, podría crecer de un 60 a un 100 por ciento durante las próximas seis décadas. Además, la AAFA considera que el polen podría hacerse más dañino a medida que los niveles de CO2 aumentan.

Referencias:

  1. A Changing Climate Worsens Allergy Symptoms. Union of Concerned Scientist. Article published on may 23 (2019). Link: https://www.ucsusa.org/global_warming/science_and_impacts/impacts/climate-and-allergies.html
  2. Temperature-related changes in airborne allergenic pollen abundance and seasonality across the northern hemisphere: a retrospective data analysis. The Lancet Planetary Health, Volume 3, Issue 3, March 2019, Pages e124-e131. DOI: https://doi.org/10.1016/S2542-5196(19)30015-4