Muy probablemente ningún hombre celebre la intromisión de su madre en los asuntos de pareja, y menos en lo referido al sexo. Pero en el mundo de los primates las cosas son diferentes.

De acuerdo a una investigación realizada por científicos del Instituto Max Planck de Antropología Evolutiva, las madres bonobo ayudan a sus hijos a producir más descendencia, alejando a los competidores durante el apareamiento y no dejando que sus hijos queridos se junten con otros machos.

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Una sociedad matriarcal

Cuando un macho bonobo se aparea con una hembra, su madre está cerca y, si es necesario, se involucra en una batalla con otros machos que intentan acercarse a la pareja e interferir con su ocupación.

La investigación encontró que los machos que contaban con el apoyo de sus madres tenían tres veces más probabilidades de producir descendencia.

Las madres también vigilan a sus “hijas” y no les permiten aparearse con otros machos. A veces, las madres bonobo incluso ayudan a sus hijos a vencer a sus competidores sexuales, y de ese modo, ascender en la jerarquía social del grupo.

Junto con los chimpancés (Pan troglodyte), los bonobos (Pan paniscus) son nuestros parientes vivos más cercanos. Estos primates se encuentran restringidos a una zona boscosa de 500.000 kilómetros cuadrados de la cuenca del Congo.

Los bonobos tienen algunas particularidades distintivas; su sistema social es regido por las hembras y se les ha reconocido una amplia gama de sentimientos y emociones que por mucho tiempo se pensaron específicas del ser humano, como la sensibilidad, la paciencia, la compasión, la bondad, la empatía y el altruismo.

Adicionalmente, los bonobos son quizás la especie no humana más promiscua del planeta. Mientras que el sexo de los chimpancés está estrechamente relacionado con la reproducción, hasta el 75 por ciento del comportamiento sexual de los bonobos es solo por placer.

Esto no es materia nueva, por largo tiempo los científicos han sabido de este comportamiento, pero hasta ahora no ha habido evidencia que muestre que esta conducta propicie la aparición de un mayor número de descendientes.

Con la ayuda de mamá

A fin de profundizar en esta cuestión, los investigadores observaron cuatro grupos de bonobos en los que 39 machos se convirtieron en padres.

Los bonobos son quizás la especie no humana más promiscua del planeta. Hasta el 75 por ciento del comportamiento sexual de los bonobos es solo por placer.

Al observar estos animales, el equipo vio que las madres bonobo se involucran activamente para ayudar a sus hijos a aparearse, una conducta que no se observa en los chimpancés. Los bonobos que vivían en un grupo con una madre tenían aproximadamente tres veces más probabilidades de producir descendencia, en comparación con los machos cuyas madres ya no formaban parte del grupo.

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Además, las madres contribuyen a elevar a sus hijos en la escala social. Los machos cuyas madres murieron o abandonaron el grupo se encuentran en las afueras de la comunidad, mientras que incluso los machos de bajo rango que reciben apoyo de las madres, pueden alcanzar una posición dominante, lo que también afecta al éxito reproductivo.

El hallazgo, explican los investigadores, plantea algunas comparaciones con la controvertida hipótesis de la abuela. En la mayoría de las especies animales, las hembras suelen morir después de pasar su mejor momento reproductivo. Pero en los humanos y en algunas otras especies, incluidas las orcas y algunos pulgones, las hembras viven mucho tiempo después de la menopausia. La hipótesis sostiene que se quedan por tanto tiempo para ayudar a que sus hijos y nietos transmitan su legado genético.

Referencia: Males with a mother living in their group have higher paternity success in bonobos but not chimpanzees. Current Biology, 2019. https://doi.org/10.1016/j.cub.2019.03.040

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