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Luego que Google decidió romper vínculos comerciales con Huawei tras la prohibición de EE.UU., Bloomberg reveló el lunes que otros gigantes tecnológicos como Inte, Qualcomm y Broadcom se habían unido a la compañía de Alphabet para cumplir con las sanciones del Departamento de Comercio (DoC).

Por su parte, Nikkei informó que las compañías de hardware Infineon Technologies, Micron y Western Digital, también se habían unido a la prohibición. Todo esto ocurrió a pesar de que el DoC otorgó una licencia a Huawei para hacer negocios con empresas estadounidenses por tres meses más, lo que parece un movimiento claro de todo el sector tecnológico por cuidarse las espaldas y evitar una sanción de la administración Trump.

Firmas japoneses y británicas se unen contra Huawei

Ahora, un informe de la Agencia de Prensa de Francia (AFP, por sus siglas en francés), ha revelado que varias compañías japonesas y británicas han retrasado el lanzamiento de los smartphones 5G de Huawei. En este sentido, la firma EE, propiedad del gigante británico de las telecomunicaciones BT Group, reveló que el lanzamiento del Mate 20 X de Huawei se había detenido hasta que se obtenga información detallada sobre la seguridad de dicho dispositivo.

Asimismo, el grupo dijo que eliminaría progresivamente el uso de los dispositivos de Huawei en toda su infraestructura de red. Por su parte, Vodafone también anunció que suspendería temporalmente la preventa de los smartphones 5G de Huawei debido a la incertidumbre que rodea a estos dispositivos.

Las empresas japonesas de telecomunicaciones SoftBank y KDDI también revelaron que se tomarían un tiempo para evaluar el impacto de la prohibición estadounidense antes de retomar sus negocios con Huawei, mientras que el operador más grande de Japón, NTT Docomo, dijo que suspendería la preventa del Mate 20 X hasta nuevo aviso.

ARM preparado para desligarse

La BBC reveló esta mañana que el fabricante de chips estadounidense, ARM, también se está preparando para desvincularse de Huawei. En este sentido, ARM planea suspender todos los contratos activos con el fabricante chino, incluyendo los derechos de soporte y cualquier vínculo con las subsidiarias de Huawei.

A pesar de que ARM es una empresa británica, los diseños de sus chips incorporan tecnología de EE.UU., por lo que se entiende que deba cumplir con la prohibición de la administración Trump. Evidentemente, este es el golpe más duro que ha recibido Huawei durante los últimos días, ya que, sin Google o Microsoft la empresa podría desarrollar su propio sistema operativo, pero sin el hardware de ARM, ya no contará con chips esenciales para su línea de procesadores Kirin.