Una investigación dirigida por la Universidad Estatal de Pensilvania (Penn State), ha revelado que una dosis extra de actividad física durante el día puede influir positivamente en el sueño de los adolescentes. De hecho, los expertos encontraron que cuando los adolescentes se sometían a una actividad física mayor a la que estaban acostumbrados, conciliaban el sueño más temprano, dormían por más tiempo y descansaban más durante la noche.

En concreto, los investigadores hallaron que cada hora adicional de ejercicios permitió a los participantes del estudio dormirse hasta 18 minutos antes, levantarse hasta 10 minutos después de la hora habitual e incluso incrementar la eficiencia del sueño hasta en 1% por las noches. La científica de datos de Penn State, Lindsay Master, afirmó en un comunicado sobre el estudio:

Nuestra investigación sugiere que alentar a los adolescentes a pasar más tiempo haciendo ejercicio durante el día puede ayudar a su salud del sueño esa noche.

El sedentarismo no es bueno

Foto: The Sleep Judge

Por su parte, el equipo encontró que los adolescentes que son más sedentarios durante el día experimentaron dificultades con el sueño. De hecho, a pesar de que los participantes sedentarios despertaron más tarde, tuvieron problemas para conciliar el sueño y durmieron menos tiempo.

El estudio también reveló que más del 70 por ciento de los adolescentes duermen menos de las 8 horas mínimas recomendadas durante la adolescencia. A pesar de que se conocía que las personas que hacen más actividad física dormían más tiempo, no se había realizado una investigación si los cambios en el sedentarismo y la actividad física influían positiva o negativamente en la calidad del sueño.

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Mediciones precisas sobre el sueño

Una particularidad de este estudio es que se utilizaron dispositivos de medición del sueño y la actividad física en vez de realizar entrevistas a los adolescentes. En este sentido, se utilizó un dispositivo de cadera para medir la actividad física durante el día, y uno colocado en la muñeca para medir la hora en que los participantes se dormían y despertaban. Este dispositivo también permitió determinar la eficiencia del sueño y su frecuencia.

Asimismo, los investigadores hallaron que cuando los adolescentes dormían por más tiempo, la intensidad de las actividades físicas o incluso en la conducta sedentaria durante el día era mucho menor. Master explica que la importancia de esta investigación radica en la necesidad de comprender el sueño durante la adolescencia, una etapa crucial para el descanso nocturno, debido al rendimiento cognitivo que requieren los adolescentes y al estrés que manejan en este período de sus vidas.

A futuro, los expertos esperan continuar sus investigaciones de seguimiento del sueño de los participantes para estudiar la influencia del sueño en los cambios positivos de la adultez.

Referencia: Exercise may help teens sleep longer, more efficiently. Penn State (NEWS RELEASE 22-MAY-2019). Link: https://news.psu.edu/story/575392/2019/05/22/

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