Un funcionario del gobierno australiano deberá presentarse en la corte hoy por haber sido acusado de usar los equipos del trabajo para minar criptomonedas para su beneficio personal. Así lo anunció la Policía Federal Australiana (AFP) en un comunicado reciente en su sitio web oficial.

Según el reporte de la policía, un joven de 33 años de edad de Killara, en Nueva Gales del Sur, sacó provecho de su puesto como contratista de tecnologías de la información. Supuestamente modificó los sistemas informáticos del gobierno a fin de poder utilizar el poder de cómputo de la agencia para minar criptomonedas.

Tal parece que con dicha actividad, el joven logró ganar más de AU $ 9,000 que equivalen a US$ 6,000. El nombre del sujeto no ha sido revelado.

Los funcionarios de la AFP buscaron al hombre en su casa en Sydney el martes 5 de marzo del 2018. En el proceso, confiscaron una computadora portátil personal, un teléfono personal, tarjetas de identificación de empleados y archivos de datos.

El acusado deberá comparecer ante la corte por dos cargos: la modificación no autorizada de datos para causar deterioro, y la modificación no autorizada de datos restringidos. Las penas máximas por estos delitos son de 10 y dos años de prisión respectivamente, según la Ley del Código Penal de 1995.

Sin embargo, el comandante interino Chris Goldsmid, quien ocupa el cargo de gerente de operaciones de delitos cibernéticos, considera el abuso de cargos públicos como un asunto muy serio. Continuó:

“Los contribuyentes australianos depositan su confianza en los funcionarios públicos para desempeñar funciones vitales para nuestra comunidad con la mayor integridad. Cualquier supuesta conducta criminal que traicione esta confianza para beneficio personal será investigada y procesada”.

En otras noticias del país, la semana pasada informamos sobre el caso de Annabelle “Belle” Gibson, una australiana que fingió sufrir de cáncer y logró recaudar AUD $ 440,000, equivalentes a US$ 306,000, la cual también manejaba criptomonedas. La mujer no pudo pagar la multa que se le impuso puesto que había gastado todos los fondos.