Además de la evidente afinidad política y los convenios económicos, Rusia y Venezuela tienen un enemigo en común: EE.UU. La administración Trump ha sido enfática en su postura contra el régimen de Nicolás Maduro, y el cerebro detrás del Kremlin no ha sido la excepción.

Tanto Rusia como Venezuela actualmente enfrentan el peso de las sanciones económicas de Washington, una situación que ha afectado en mayor medida al país sudamericano, tras varios años de declive el aparato productivo de la nación y la gestión ineficiente un oficialismo que este año cumple 20 años en el poder.

A consecuencia de esto, Venezuela vive hoy en día crisis que se extiende a todos los sectores de la población, y que ha provocado la reacción de EE.UU. en favor de la oposición venezolana para buscar una transición a la autoridad ilegítima en manos de Nicolás Maduro.

Sin embargo, el indiscutible poder de Rusia se ha mostrado favorable a Venezuela, y el movimiento más reciente de ello podría involucrar la sustitución del dólar estadounidense (USD) como moneda de intercambio comercial entre ambos países. De esta forma, Rusia y Venezuela buscarían evadir las sanciones de EE.UU. y tener un comercio más fluido y “controlable”.

El Petro y el Rublo para enfrentar las sanciones

Según el medio ruso RT News, Rusia y Venezuela están manejando la posibilidad de utilizar el Petro como moneda de intercambio comercial. Recordemos que la criptomoneda venezolana fue anunciada en diciembre de 2017 y, desde entonces, no ha cumplido ninguno de sus cometidos: ser una moneda de apoyo del Bolívar (Bs.), combatir la inflación y eludir las sanciones económicas de EE.UU.

En declaraciones al medio ruso, Jorge Valero, representante de Venezuela en la Organización de las Naciones Unidas (ONU), reveló que los próximos planes comerciales de su país incluían desconectarse del dólar para el intercambio de crudo, y además de estudiar la posibilidad de intercambiar comercialmente en petros, se estudiaría la posibilidad de utilizar el Rublo como moneda de intercambio.

En medio de las sanciones y la crisis política que actualmente afecta a Venezuela, el Fondo Monetario Internacional (FMI) estima que la inflación del país se disparará hasta 10 millones por ciento solo en 2019. Por su parte, Valero dijo que su gobierno espera que Rusia reestructure la deuda externa de Venezuela, que actualmente se estima en unos US$ 140 mil millones.