El momento que tantos temían ha llegado: ‘Game of Thrones’ ha llegado a su final. Muchos fanáticos han quedado con los domingos completamente disponibles para poder hacer lo que quieran, pero estamos seguros que el vacío que deja GOT no lo podrá llenar nada ni nadie.

Luego de tantos eventos que nos hacían pegarnos a la pantalla, la temporada final de la serie más exitosa de HBO llegó a su fin, pero, lamentablemente dejó muchas preguntas y pocas respuestas. Y sí, les lanzamos un gran alerta de spoilers para lo que aún –por alguna extraña razón– no han visto el tan esperado capítulo final de GOT.

Desde el episodio número cinco la reputación de los creadores de GOT, David Benioff y D.B. Weiss, estaba en la línea de fuego luego de ser acusados de incompetentes para llevar la línea de tiempo de una historia medieval como ‘A Song of Ice and Fire’. Ahora, con este último capítulo, muchos podrían estar aún más en descontento con los resultados que se nos mostraron durante la noche de ayer.

Por ejemplo, cómo es posible que a Arya, la más dura de las duras, primero se le haya arrebatado la muerte de Cersei por unos ladrillos, y luego se le quitara de las manos el sabor de la sangre de la Madre de los Dragones. O, cómo es que el capítulo no tenía ni media hora de haber empezado y ya Daenerys había sido asesinada por su sobrino/amante, Aaegon Targaryen.

Como estas muchas preguntas quedaron en el aire, y, si bien existe un documental especial que se estrenará la semana que viene, no creemos que varias de ellas sean aclaradas en ningún futuro próximo. Pero por lo menos podemos intentarlo.

¿Qué pasó con los Dothrakis y los Inmaculados que se quedaron tan tranquilos luego de lo de Jon matara a Daenerys?

Así como en el teaser del capítulo, se nos presentaron unos Dothrakis muy emocionados y eufóricos por su victoria en la ‘Gran Guerra’ y a unos Inmaculados orgullosos de haber ayudado a su Reina a liberar otro pueblo más. Sin embargo, aunque los primeros minutos erizan la piel por la actitud déspota y algo atemorizante de la armada de Daenerys, el “miedo” no duró mucho.

Primero, nos muestran una cantidad de Dothrakis casi incoherente si entendemos que durante la Batalla de Winterfell estos fueron “la carne de cañón” y por lo mismo todos habían entendido que estaban bien muertos. Luego, lo mismo ocurre con los Inmaculados, quienes en la batalla en contra de los Caminantes Blancos fueron sacrificados junto con las trincheras para salvar la vida de muchos, pero en este capítulo al parecer se multiplicaron por osmosis.

Sin embargo, lo que nos deja más anonadados es: ¿qué pasó con la fiel armada de la Reina Daenerys cuando Jon Snow se cobró su vida con sus propias manos? Es decir, que hicieron los “sangre de su sangre” cuando la Libertadora de Esclavos fue asesinada y traicionada por el hombre al que esta le dio su confianza.

En el capítulo final solo se nos muestra a los Inmaculados abordando un barco con dirección a la Isla de Naath –que para quienes no recuerden era ese pequeño paraíso al que Missandei y Grey Worm pretendía ir para retirarse una vez Daenerys fuera la Reina de los Siete Reinos– pero sin duda parece bastante ilógico que los hombres que mataron por órdenes de Danny por durante “años”, ahora que la mataron, no hicieran nada para vengarla.

¿Qué pasó con Drogon y qué hizo con el cuerpo de Daenerys Targaryen?

Siguiendo con la línea del asesinato de Daenerys llegamos al “elefante en la habitación”: ¿Qué se hizo Drogon y a dónde fue a parar el cuerpo de la difunta Reina? Cuando Jon Snow clavó un beso en los labios de la Reina para disimular la estocada de su puñal, el mundo espectador de seguro se paralizó por, si quiera, unos segundos, pero, debemos admitir que lo más impresionante de toda la escena fue Drogon.

Jon sabía que no podía pretender matar a la Madre de los Dragones y que su último hijo no se diera cuenta que el corazón de esta dejó de palpitar. Sin embargo, jamás esperamos que Drogon tocara tanto nuestros corazones hasta que lo vimos llorar adolorido por la pérdida de la mujer que le dio la vida.

Cuando Drogon ve a su madre tendida en el suelo, sin pulso, este se veía bien decidido a cobrarse la vida de su asesino: Jon Snow. No obstante, en un acto en extremo poético, el Trono de Hierro, forjado con fuego de dragón, fue destrozado por el ardor de las llamas del único hijo sobreviviente de la Reina de los Siete Reinos.

No obstante, aunque todo fue “muy bonito”, la gran pregunta permanece en nuestra mente: ¿a dónde se llevó el dragón el cuerpo de la Reina?

¿A dónde se han ido las profecías?

Ahora bien, si de algo siempre estuvimos seguros es que las profecías eran parte importantísima de la cronología y narrativa de la serie. Pero, durante esta temporada el programa recibió ciertas críticas porque no se estaban ofreciendo las respuestas que tanto se habían prometido a lo largo de todo el show.

Si bien una de las grandes visiones se llevó a cabo con éxito, esa cuando Daenerys ve el Trono de Hierro con ojos ansiosos de poder mientras King’s Landing está lleno de “nieve” (aka cenizas), muchas otras se quedaron por fuera.

Por ejemplo, la serie por mucho se basó en el Señor de la Luz y su Príncipe Prometido, pero en teoría, ninguno de los personajes blandió su espada y salvó al mundo de la oscuridad –aunque, claro, podríamos entonces caer en un debate con respecto a la hazaña de Arya cuando mató al Rey de la Noche, pero en teoría en ningún momento nos indicaron que esto era por las acciones de un Azor Ahai resucitado–, o, la más viral de todas, la muerte de Cersei por las manos de su hermano hermano.

Sin duda, los haters pueden hacerse de estas “fallas” para juzgar duramente el trabajo que los creadores hicieron y la falta de respuestas que dejaron en el aire.

¿Por qué Jon se fue al Muro con los Salvajes?

Al hablar de la muerte de Daenerys debemos hablar de la “justicia” de Jon Snow. Y no, no estamos diciendo que debió morir incinerado como Varys o ser ejecutado por los Inmaculados, pero sí nos preguntamos: ¿por qué después de todo el castigo para el asesino de la Reina terminó siendo volver al Muro?

Es evidente que si el Rey de los Seis Reinos es tu “medio hermano” las cosas no pintarán nada mal para ti, pero, Jon no solo volvió al Norte –a donde pertenecía– sino que quedó, prácticamente, como un líder para los Salvajes –que era justo lo que a él le gustaba ser–. Pero ahora nos preguntamos, ¿cuál es el razonamiento detrás de esta decisión?

Podemos caer en romanticismos y pensar que esta fue una manera de otorgarle a Jon la libertad que el tanto ansiaba, o, podemos pensar “objetivamente” y aceptar que no habría espacio en Westeros donde él se sintiera más cómodo que con la gente que este liberó. Sea como sea, podemos especular una cosa: Jon se fue a morir en el terreno en el que conectó con su primer amor, y al parecer, único amor.

¿Cómo es que Sansa se “sale con la suya” y logra mantener al norte como un reino independiente?

Para muchos esta es una pregunta que no ha sido respondida en ningún punto de la historia, pero, si nos ponemos a pensar detenidamente, durante todo el ‘Juego de Tronos’ se nos lanzaron migajas para que nos comiéramos el pastel de la verdad: El Norte recuerda y la gente del Norte jamás cederá ante quien se pose en el Trono de Hierro, ni siquiera si este es Bran “El Roto”, primero en su nombre, heredero de Eddard Stark.

Es por eso que cuando se elige al Cuervo de Tres Ojos como el nuevo rey de Westeros, Sansa Stark ve la oportunidad de pedir algo que casi nadie se había atrevido por durante años: la libertar del Norte. Y, aunque muchos digan que fue una movida débil de parte del nuevo Rey, otros conocedores de la historia saben que darle a Sansa lo que quería: libertad para su pueblo, era la mejor manera de mantener un gobierno estable y sin conflictos internos.

De cualquier manera, es lamentable, pero muchas de estas preguntas quedarán sin ser respondidas –o por lo menos en algún futuro cercano–. ‘Game of Thrones’ ha llegado a su fin, y, aunque nos encantaría tener otra oportunidad para elaborar más teorías y extender estos misterios, el destino de Westeros ya no es algo que sea de nuestra incumbencia.