OneCoin, considerado como un fraude piramidal de criptomonedas, se ha pronunciado ante las acusaciones emitidas recientemente por el Banco Central de Samoa (CBS, según sus siglas en inglés) negándolas por completo. Así lo reveló la agencia local de noticias Samoa Observer en un informe reciente.

El Banco Central de Samoa ha declarado que OneCoin es un “esquema híbrido de pirámide-ponzi” que “lavaba dinero a través de Nueva Zelanda a Samoa” y ataca a individuos a través de iglesias. Ante ello, OneCoin ha respondido que ni ella ni OneLife “tienen organización, representación o empleados en Samoa y Nueva Zelanda”, por lo que nadie tiene autoridad para hablar en nombre de la compañía en dichas entidades.

Según señalan en su respuesta, OneCoin es una compañía conformada por “dueños de negocios por cuenta propia” (IMA, según sus siglas en inglés). Definen a la compañía como una “criptomoneda centralizada y cerrada”.

“OneCoin es una criptomoneda centralizada y cerrada. El sistema cerrado tiene políticas estrictas de ALD y CFT (lucha contra el lavado de dinero y lucha contra el financiamiento del terrorismo), así como la implementación de KYC (Conozca a su cliente), como en nuestro caso, evita las transacciones anónimas”.

En su comunicado, OneCoin define un esquema Ponzi como una “operación fraudulenta de actividad/inversión en la que los ingresos para los inversionistas antiguos se generan a través de la inversión de nuevos inversionistas, en lugar de actividades comerciales legítimas“.

Aseguran que OneCoin no es un esquema Ponzi puesto que en OneLife, que nació de esta, el éxito de los IMA depende de su “compromiso personal, habilidades y esfuerzo”. Estos no están obligados a hacer un gasto adicional o reclutar a un nuevo IMA, sino que obtienen su bonificación por su actividad de marketing.

“La legislación vigente sobre ventas piramidales, su origen y su propósito expreso es la protección del consumidor. Los usuarios que forman parte de la red OneLife NO son consumidores. Son IMA, lo que significa que son dueños de negocios por cuenta propia”.

OneCoin aclaró que no se hace responsable de las actividades de OneLife en Samoa y Nueva Zelanda, y que sólo les concierne el comportamiento de los IMA, a los cuales exigen cumplir con las regulaciones locales.

De igual forma, señalan que la firma siempre ha estado feliz de cooperar con las autoridades reguladoras del mercado de las criptomonedas. Conscientes de la inmadurez del sector, se comprometen a mantener buenas prácticas comerciales y las normas y regulaciones pertinentes en los países en los que operan.