A pesar de que el cáncer de ojo es uno de los menos comunes, no deja de ser una enfermedad letal. Llamado melanoma uveal, este tipo de tumor maligno afecta a cualquiera de los componentes de la úvea: cuerpo ciliar, coroides y el iris. Sus síntomas suelen la pérdida de la agudeza visual y algunos cambios negativos en el campo de visualización.

Más allá de ser el cáncer de ojo más común, los científicos no han logrado determinar con certeza cuáles son las causas del melanoma uveal.

La úvea es un elemento crucial de la capacidad visual del ser humano: regula la cantidad de iluminación que ingresa al ojo, ajusta el tamaño de la imagen y reduce la reflexión de luz en la parte interna del ojo gracias a las células pigmentadas del iris.

Sin embargo, por anormal que parezca, es posible que estas células se conviertan en malignas tras una larga enfermedad de la vista. Esto fue lo que ocurrió con una paciente de 59 años de edad, quien acudió al departamento de emergencias del Centro Médico de la Universidad de California en San Francisco (UCSF), quien luego de los análisis, fue diagnosticada de melanoma uveal en fase metastásica.

¿Falta de prevención o enfermedad repentina?

Foto: Everett & Copperman, N Engl J Med, 2019

La paciente en cuestión acudió al Centro Médico de la UCSF luego de cuatro días de intenso dolor e inflamación en su ojo derecho. Durante varios años, ella padeció de discapacidad visual en ese ojo. Al realizar los análisis de resonancia magnética, los médicos encontraron el melanoma uveal, y procedieron a extirpar su ojo derecho de inmediato debido al daño que había causado el tumor de 2.8 x 2.5 centímetros.

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Posteriormente, los resultados de los exámenes revelaron que el melanoma uveal que se había convertido en cáncer metastásico. La Dra. Lesley Everett y el Dr. Thomas Copperman, encargados del estudio, no revelaron si la paciente estuvo bajo tratamiento por la discapacidad visual anteriormente, o si simplemente el cáncer metastásico fue un efecto directo del descuido de la mujer.

Para el momento en que la mujer acudió al centro médico, ya el tumor maligno se había esparcido en varios órganos de su cuerpo, incluyendo el hígado y los ganglios linfáticos. Lamentablemente, la paciente falleció luego de dos meses de haber recibido el diagnóstico.

Protegiendo nuestros ojos

Aunque los estudios sobre la relación entre la exposición de los ojos a los rayos UV y el cáncer ocular no han sido concluyentes, no está demás prevenir cualquier afección ocular a través de gafas que incluyan protección contra los rayos del sol, sobre todo en situaciones en las que estamos demasiado expuestos a la luz del día.

Además, es fundamental visitar periódicamente al oftalmólogo, ya que hasta ahora, no hay mejor medicina para el cáncer que su detección temprana.

Referencia: Metastatic Uveal Melanoma. Lesley Everett, M.D., Ph.D., and Thomas Copperman, M.D. May 9, 2019. N Engl J Med 2019; 380:1853. DOI: 10.1056/NEJMicm1810596

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