Desde hace mucho tiempo los médicos han estado conscientes de que las cabezas de los bebés cambian de forma durante el parto. Sin embargo, los detalles de la moldura fetal de la cabeza no estaban claros, hasta ahora.

Mediante el uso de imágenes de resonancia magnética (MRI), los científicos han capturado imágenes en 3D de los cráneos de los bebés a medida que se mueven a través del canal de parto justo antes del alumbramiento.

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Imágenes sin precedente

Investigadores del Centro Hospitalario Universitario, en Clermont-Ferrand, Francia, realizaron una resonancia magnética en los cráneos y cerebros de siete bebés antes y durante la segunda etapa del parto, cuando el bebé abandona el útero y entra en el canal de parto.

Para que los médicos pudieran capturar imágenes de cómo la cabeza del bebé cambia de forma durante el parto, las mujeres dieron a luz dentro de una máquina de resonancia magnética.

Las exploraciones muestran que el cráneo y el cerebro del bebé tienen una capacidad notable para moldearse a medida que experimentan la intensa presión del canal del parto.

Los resultados son impactantes. La deformación del cráneo es una parte normal del nacimiento, resultado de millones de años de evolución que nos ha dado cerebros grandes y pelvis más pequeñas. Como se esperaba, los siete bebés normales vieron que sus cabezas cambiaban de forma cuando nacieron para adaptarse al canal de nacimiento de su madre.

Esta imagen muestra cómo el cerebro de un feto cambia antes (arriba) y durante el parto (abajo).

Cinco de los bebés nacieron de forma natural y dos por parto por cesárea. A cinco bebés se les recuperó rápidamente la forma normal de los cráneos, mientras que dos permanecieron deformados durante un período de tiempo más prolongado.

Para los investigadores resultó notable cuánto cambió el cráneo de cada bebé al pasar por el canal del parto. El cráneo de un bebé no es un solo hueso como el de un adulto, sino que está compuesto por secciones unidas por tejidos duros llamadas “suturas”, las cuales permiten que el cráneo cambie de forma cuando nace un bebé, deslizándose por encima y por debajo una de la otra, de forma similar a las placas tectónicas de la Tierra.

Más estrés de lo pensado

Después del nacimiento, la forma del cráneo –y por ende del cerebro– de cinco de los recién nacidos regresaron a su estado previo al nacimiento, pero los cambios persistieron durante un período de tiempo más prolongado en dos de los bebés.

Dos de los tres bebés con el mayor grado de moldeado de la cabeza fetal tuvieron que venir al mundo por medio de una cesárea de emergencia; el tercero nació por vía vaginal sin mostrar un esfuerzo fuera de lo común.

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Las imágenes en 3D sin precedentes muestran que los bebés experimentan más estrés en el cráneo durante el parto de lo que los médicos creían. Esto puede explicar por qué algunos recién nacidos que nacen por vía vaginal pueden experimentar sangrado de la retina y otros daños temporales en la cabeza.

Este estudio fue bastante pequeño, por lo que los investigadores resaltan que se necesita hacer más trabajo para obtener datos suficientes para realizar proyecciones estadísticas. Pero, como prueba de concepto, el estudio funciona bastante bien, y debería ayudar a los médicos a predecir si es probable que una futura madre tenga dificultades para dar a luz o si el feto podría estar en riesgo.

Referencia: Three-dimensional magnetic resonance imaging of fetal head molding and brain shape changes during the second stage of labor. Plos One, 2019. https://doi.org/10.1371/journal.pone.0215721

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