Quien diga que Cersei Lannister no se convirtió en uno de los personajes más épicos de toda la saga de ‘Game of Thrones’ definitivamente no le ha echado un vistazo a sus mejores momentos a lo largo de todas las temporadas.

Sin embargo, que “no panda el cúnico”, nosotros nos hemos dispuesto a enumerar 8 de las escenas más esenciales que hicieron de Cersei uno de los personajes más odiados pero, también, más celebrados por muchos fanáticos, y, claro, si la comparamos con la Daenerys “The Mad Queen” Targaryen, podemos hasta decir que la leona es toda una angelito.

Para quienes dudan que, si bien derramó más sangre de la que podemos recordar, ella era digna de un final como el que se le dio en los recientes sucesos de la última temporada de GOT, en las siguientes líneas encontrarán algunas razones que quizás les hagan cambiar de opinión.

“En el Juego de Tronos ganas o mueres” (Temporada 1)

Aunque la primera temporada no fue precisamente el mejor momento para hacernos caer a los pies de la Reina Cersei –sobre todo porque para el primer episodio ya había hecho que su hermano/amado lanzara a un niño inocente por un balcón– debemos admitir que una simple frase ayudó para demostrarnos que la única mujer de los hermanos Lannister era más inteligente que muchos a esas alturas del “juego”.

Cuando Ned Stark se atrevió a enfrentarse a la Reina por la relación incestuosa que esta mantenía con su hermano Jaime Lannister –de la cual nacieron sus tres hijos: Joffrey, Myrcella y Tommen– ella supo defenderse justo como el líder del Norte no se esperaba. “En el Juego de Tronos ganas o mueres” le dijo Cersei al Lord de Winterfell, y, si nos ponemos objetivos, durante el resto de los capítulos y temporadas muchas cosas eran inciertas e inesperadas, pero siempre podíamos recordar en nuestras mentes que o ganabas tu posición en el Trono de Hierro, o te mueres intentándolo.

Imponiendo algo de respeto (Temporada 2)

Con Robert Baratheon y Ned Stark muertos nadie podría evitar que el sádico hijo de Cersei, Joffrey, tomará su posición legítima como Rey de los Siete Reinos. Sin embargo, si alguien tendría que haberle puesto un freno a las acciones del pequeño líder con intensiones malvadas esa debió haber sido su madre, y, aunque muchas veces Cersei dejaba al niño hacer lo que quería, hubo un momento en particular donde una buena cachetada puso al Rey en su sitio.

De nuevo, alguien quiso enfrentar a Cersei con relación a sus encuentros amorosos con su hermano Jaime, pero en esta oportunidad –para pesar de los espectadores que daban todo por ver a Joffrey muerto– fue su hijo quien se atrevió a enfrentársele “con los rumores”. No obstante, aunque si bien Cersei no va a matar a su propio hijo, existen otras maneras de imponer algo de respeto y así dar a entender que ninguna corona le dará el derecho de tratarlo como a una cualquiera.

Todo por sus hijos (Temporada 2)

Ahora, no se dejen engañar, Cersei Lannister podrá ser sangre fría, déspota y pretenciosa, pero si hay algo con lo que nadie puede meterse es con sus tres hijos, antes prefiere ella ponerle fin a su miseria que exponerlos a los peligros más viles.

Por eso, cuando se estaba librando la Batalla de Aguas Negras en la segunda temporada, Cersei nos mostró un lado maternal que nadie se imaginaba hasta ese momento, sobre todo porque estuvo a punto de sacrificar a su hijo Tommen para evitar que el ejército de Stannis Baratheon le hiciera algún daño.

Pero, “salvado por la campana”, Tommen vivió otro día para contarlo, ya que, justo cuando ni la Reina se lo esperaba, su padre, Tywin Lannister entra al salón del Trono para decirle que han ganado la pelea.

Diciéndole adiós al hijo favorito (Temporada 4)

Si hasta los momentos no se han percatado que para Cersei su posición en el Trono no es tan importante como mantener a sus hijos sanos y salvos, pues quizás este momento los ayude a darse cuenta.

Para nadie es un secreto que Joffrey Baratheon era el hijo favorito de Cersei, por eso, aunque todos estábamos esperando que su muerte llegará para regocijarnos de alegría, cuando el León Dorado Jr. falleció envenenado el día de su boda, la Reina se dejó caer sus rodillas para tomar a su hijo en brazos y llorar desesperadamente.

Temporadas más adelante se nos soltó la bomba de quién había sido el verdadero asesino del hijo mayor de Cersei, sin embargo, esta no dudó ni un segundo en lanzar a los leones a su propio hermano menor cuando Joffrey murió en sus brazos, acusándolo de haber sido quien envenenó la copa del Rey para ver su fin.

El camino de la vergüenza (Temporada 5)

Los acontecimientos que sucedieron en la quinta temporada de GOT de seguro llenaron de dicha a los fanáticos que deseaban que Cersei pagara por los pecados que había cometido y por todas las muertes que estaban bajo su nombre.

“The Walk of Atonement” es un ritual que es tradición de la Fe de los Sietes el cual demanda que un pecador confiese sus pecados y luego se despoje de su ropa para caminar desnudos ante el pueblo.

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Tal fue el caso de la Reina quien, luego de estar un tiempo como prisionera de la Fe de los Siete en el Septo de Baelor, decidió confesar sus pecados y relaciones incestuosas con su primo Lancel Lannister solo por la posibilidad de volver a estar a salvo en la Fortaleza Roja.

No obstante para poder sentarse en la comodidad de sus sábanas Cersei debió caminar ante el pueblo de King’s Landing despojada de no solo su ropa sino de su larga cabellera rubia, completamente expuesta para recibir los insultos de las personas que se desplegaron en el camino desde el Septo hasta la Fortaleza Roja.

Sin duda, este es un evento fundamental para el temperamento y los eventos que Cersei llevó a cabo en temporadas siguientes.

Que arda el Gran Septo de Baelor (Temporada 6)

Luego de que Cersei perdiera a todos sus aliados dentro del territorio de King’s Landing, la Reina decidió tomar una decisión que para muchos fue descabellada mientras que para otros fue estratégicamente pensada.

Cuando a Cersei se liberó de las “torturas” de la Fe de los Siete al declararse culpable de uno de los cargos que se le imputaban y realizar la caminata de la expiación, aún quedaba un juicio que llevar a cabo, sin embargo, como siempre, la Reina no planeaba rendirle cuentas a nadie, y muchos a sus enemigos.

En colaboración con Qyburn –que no tuvo un fin muy distinto al de Cersei– la menor de los Lannister se dispuso a acabar con todo en menos de lo que canta un gallo al decidir explotar el Gran Septo de Baelor con el arsenal de fuego valirio que quedó restante del reinado del Rey Loco Targaryen.

Conociendo a los Caminantes Blancos (Temporada 7)

Cuando Daenerys de la Tormenta y Jon Snow arribaron en King’s Landing bajo la asesoría de Tyrion Lannister como la Mano de la Reina “Legítima” lo hicieron con solo una meta en mente: incluir a Cersei como parte del plan para salvar a los vivos ante la batalla en contra de los Caminante Blancos.

Para eso, y, sobre todo entiendo que Cersei no era precisamente la persona que más creía en cuenta, leyendas ni profecías, llegaron al Desembarcadero del Rey con un visitante en sus maletas: un zombie de hielo vivo para asustarla y hacerla entrar en razón.

La Reina Lannister, quien solo ha estado acostumbrada al paisaje que la comodidad de la Fortaleza Roja le ofrece y nunca ha viajado más allá del Muro, le dio un primer vistazo a cómo lucía un verdadero muerto viviente, y como solo se movían con un propósito, y este era matar.

Cersei, quien recordemos da todo por sus hijos, le prometió a su hermano Tyrion que ofrecería a sus tropas para luchar contra los muertos y así ofrecerle al bebé que llevaba en su vientre un futuro seguro. Pero, quien se haya comido el cuento de que ella dispondría a sus soldados para pelear una batalla que no “le correspondía” seguramente no se vio muchos capítulos de la serie.

Ni la prueba viviente de un zombie hizo que esta cediera y en cambio dejó que los vivos pelearan por ella en el Norte –y se mataran– mientras ella fortalecía a sus compañías para ganar ‘La Gran Guerra’, aunque ya sabemos que le salió el tiro por la culata.

“Vinimos a este mundo juntos, pertenecemos el uno al otro” (Temporada 8)

Con lo que Cersei no contaba es que los acontecimientos que vivieron todos en el Norte durante la Batalla de Winterfell cambiaron la manera de hacer las cosas, y, mucho menos se esperaba que Daenerys, la Madre de los Dragones, sobreviviera al ataque de los muertos.

Lista para ir por su corona, Daenerys se dirigió a King’s Landing para pelear por lo que creía que era legítimamente suyo, no obstante, en el camino, Cersei se cobró la vida de uno de sus dragones y de su mejor amiga. Evidentemente, eso es algo de Danny, la heredera de Rey Loco Targaryen –que les recordamos almacenaba fuego valirio en su “sótano”– no podía permitir.

Es así, como el momento que muchos estaban esperando llegó, pero, definitivamente no como lo esperaban. Cersei Lannister murió en brazos de su hermano y amado Jaime, mientras la Fortaleza Roja –que supuestamente era indestructible– les caía encima, luego de que la Mad Queen Daenerys destrozara todo a su paso con su más fuerte dragón.

En un momento bastante poético, Cersei se nos muestra de nuevo llorando por lo único que le importaba: el hecho de que el hijo que llevaba en su vientre no iba a vivir al ataque de la Reina Loca. Pero, podemos apostar que ningún espectador se esperaba que la muerte de la Reina Lannister fuera tan dócil como lo fue, ni mucho menos que se le mostrara por primera vez llorando y rogando por su vida.

Sin duda muchas cosas formaron el carácter de Cersei Lannister a lo largo de ocho temporadas, sin embargo, si algo debemos admitir es que sus primeras líneas impactantes se cumplieron a la perfección, la Reina jugó y murió.

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