A pesar de que el plástico es un material omnipresente y de gran utilidad, no son la mejor alternativa cuando se trata de reciclaje. Según National Geographic, a pesar de que el plástico tarda cerca de 400 años en degradarse, el 91 por ciento del plástico en el mundo no se recicla.

Una huella ecológica importante

La Organización de las Naciones Unidas (ONU) ha revelado que anualmente, se producen aproximadamente 300 millones de toneladas de desechos plásticos. Por ello, no sorprende que la basura plástica esté abarrotándose en el fondo del océano, amenazando la ecología marina a niveles trascendentales.

Actualmente, existen diversas campañas de concientización a nivel mundial que buscan combatir este mal, con prohibiciones de los objetos plásticos de un solo uso como cubiertos y pajillas, e incluso existen grandes proyectos para limpiar y recuperar estos desechos del mar para convertirlos en nuevos productos y combustible. Sin embargo, estos procesos no son tan efectivos como parecen, ya que los diversos tipos de plástico se reciclan juntos, y muchas veces el resultado es impredecible.

El futuro de la industria del plástico

Para abordar esta problemática, un grupo de investigadores del Laboratorio de Berkeley del Departamento de Energía de EE.UU., ha creado un nuevo tipo de plástico que pueden reciclarse constantemente sin perder su calidad y utilidad, a través de una reducción de sus componentes moleculares.

El nuevo material, llamado poli (dicetoenamina), o PDK, tiene la particularidad de reducirse nuevamente a su estado molecular originario y posteriormente reconstruirse de nuevo, según las necesidades de los científicos. Peter Christensen, autor principal del estudio, explicó a través de un comunicado:

La mayoría de los plásticos nunca fueron hechos para ser reciclados (…) Pero hemos descubierto una nueva forma de ensamblar plásticos que tiene en cuenta el reciclaje desde una perspectiva molecular.

Christensen explica que los monómeros, son las moléculas constitutivas más básicas del plástico, las cuales se unifican entre sí para formar polímeros y luego mezclarse con otros elementos químicos. Por lo general, estas uniones o enlaces no se pueden romper, pero los PDK están creados para descomponerse con facilidad y volver a formarse en algo totalmente nuevo.

El coautor del estudio, Brett Helms, considera que con los PDK, los enlaces que hasta ahora se consideran ‘inmutables’ en el plástico tradicional, pueden reemplazarse con enlaces que hacen posible que el plástico pueda reciclarse de forma efectiva. Para lograrlo, la pieza de PDK se sumerge en ácido, lo que descompone los enlaces y transforma el material a su estado de monómetro original. Una vez aquí, los monómetros pueden reutilizarse en la creación de nuevos productos basados en plástico.

El objetivo de esta investigación es que los PDK y otros productos de plástico reciclables puedan eliminar la linealidad de este sector, que finalmente produce un efecto contaminante alarmante en el mar. Para lograr esta meta, se requieren aún modificaciones de infraestructura importantes, como nuevos programas para recolectar el plástico, así como nuevas instalaciones especializadas.

Closed-loop recycling of plastics enabled by dynamic covalent diketoenamine bonds. Nature Chemistryvolume 11, pages442–448 (2019). DOI: 10.1038/s41557-019-0249-2