Muchas personas en Mongolia consumen carne de marmota pensando que es bueno para la salud, pero los últimos hechos ocurridos en el país han demostrado lo contrario. Una pareja murió de peste bubónica tras comer hígado crudo de marmota, provocando la declaración de seis días en cuarentena en la provincia de Bayan-Ulgii, ubicada en la frontera entre Rusia y China.

Tras haberse declarado el período de cuarentena la ciudad quedó prácticamente desierta por el miedo de locales y turistas a contraer una enfermedad tan letal como la peste bubónica. La fallecida pareja se comió el hígado, la vesícula biliar y el estómago del roedor. Ariuntuya Ochirpurev, un miembro de la Organización Mundial de la Salud (OMS), expresó que la muerte de la pareja pudo ser bastante agonizante.

Ambos murieron por un fallo múltiple en sus órganos provocados por peste septicémica, la cual puede causar “fiebre, escalofríos, debilidad extrema, dolor abdominal, shock y sangramiento de los órganos”, según establece el Centro para el Control y Prevención de Enfermedades. Este tipo de peste, también conocido como “peste negra”, recibe tal nombre por el ennegrecimiento de la piel y otros tejidos.

De acuerdo con Ochirpurev, la agonía de la pareja comenzó a finales de abril y pasaron muy pocos días hasta que el hombre falleció el 1 de mayo, mientras que su esposa ingresó a terapia intensiva por estar vomitando sangre y sufrir de insoportables dolores de cabeza.

Una peste letal

La Yersinia pestis es la bacteria zoonótica que alberga la peste y puede transmitirse a través de las pulgas que habitan en los cuerpos de los roedores.

A pesar de que en Mongolia exista la creencia popular de que comer carne cruda de marmota es beneficioso para la salud, en realidad, podría ser altamente peligroso porque podría portar Yersinia pestis, el germen de la plaga. De acuerdo con el Centro Nacional de Zoonosis de Estados Unidos, al menos una persona muere por consumir este tipo de roedor en Mongolia.

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La Yersinia pestis, la bacteria zoonótica que alberga la peste, suele encontrarse en pequeños mamíferos –como en las ratas, marmotas y otros roedores– y en las pulgas que habitan en sus organismos. La peste bubónica es altamente peligrosa, no solo por su letalidad, sino por su alta potencialidad de contagio, el cual puede producirse por una picadura de pulgas del roedor, por contacto directo con algún tipo de líquido infectado con el germen, y por la inhalación de partículas de pacientes contaminados.

La peste puede tratarse efectivamente con antibióticos, pero sin este tratamiento, la tasa de letalidad puede ubicarse entre un 30 y 60 por ciento, según datos de la OMS. Es por ello que las autoridades de la localidad tuvieron que declarar el período de cuarentena para evitar el contagio de la enfermedad.

Al menos 118 personas que pudieron tener contacto cercano con la pareja estuvieron aisladas y bajo un tratamiento antibiótico para prevenir que la enfermedad tomara cuerpo. Mientras, un aproximado de 1,300 residentes de la ciudad estuvieron limitados de moverse normalmente por la ciudad, incluso seis turistas estuvieron retenidos al no permitirles abandonar la ciudad durante el período de cuarentena.

Una vez despejadas todas las sospechas del virus, el período de cuarentena terminó a principios de esta semana, pero aún se mantiene una monitorización de la zona. Consumir cierto tipo de animales, por muy tradicionales que sean, no es una tarea que deba tomarse a la ligera, menos si se trata de este tipo de especies potencialmente infecciosas.

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