El gobierno de Bielorrusia utilizará la tecnología blockchain para buscar financiamiento. Pero no al estilo venezolano, creando una criptomoneda centralizada, sino a través de la emisión de bonos tokenizados.

El proyecto va respaldado por la compañía blockchain Currency.com, con sede el Bielorrusia. En su sitio oficial, señala que, gracias a su plataforma, “por primera vez permitirá a los usuarios comerciar e invertir en bonos gubernamentales tokenizados utilizando dinero fiduciario, Bitcoin (BTC) o Ethereum (ETH)”.

Así pues, los usuarios ahora pueden usar dinero fiduciario o criptomonedas BTC y ether ETH para invertir y comerciar con bonos del gobierno bielorruso. Al igual que ocurre con otras criptomonedas como Bitcoin, los inversores podrán comprar cantidades fraccionarias del nuevo token. Inicialmente, estos tokens se ofrecen en el intercambio a $ 1,000 por token; un token representará un bono, e inicialmente habrá 252 bonos con un rendimiento de 4.2%.

Currency.com planea amentar próximamente sus ofertas de bonos: tendrán diferentes plazos de vencimiento y diferentes rendimientos. Al respecto, Ivan Gowan, CEO y cofundador de Currency.com, dijo que: “este es el primer bono del gobierno con token en el mercado, lo que demuestra una vez más que Currency.com opera a la vanguardia de la tecnología blockchain y está comprometido a brindar soluciones innovadoras para el presente problemas financieros”.

Asimismo, añadió que Currency.com permite a los usuarios invertir en criptomonedas, una gama de valores con token, incluidas acciones, índices, materias primas, y ahora bonos tokenizados. Todo con el objetivo de reducir la exposición a la volatilidad de los mercados de criptoactivos.

Por otro lado, Viktor Prokopenya, cofundador de Currency.com, dijo: “Los bonos gubernamentales y corporativos son una clase de activos de élite que los inversores de la criptomoneda históricamente han sido excluidos de beneficiarse, pero Currency.com cambia eso”. También recalcó que todo fue posible gracias al Decreto No. 8 “Desarrollo de una economía digital” que se ratificó en Bielorrusia en 2018.