La modernidad ha hecho de la humanidad una especie complicada, las costumbres y percepciones sobre lo que es moral y lo que no han hecho que cada vez seamos menos altruistas con el prójimo, sin embargo, aún tenemos una oportunidad de salvar a la sociedad de la mezquindad poniendo en práctica la empatía.

Arunas L. Radzvilavicius, un investigador posdoctoral de biología evolutiva de la Universidad de Pensilvania, quiso descubrir el origen de la cooperación en las sociedades modernas junto a un grupo de investigadores utilizando modelos matemáticos. Durante el estudio encontraron que la empatía podría ser responsable de los altos niveles de cooperación entre los seres humanos.

Preferimos parejas románticas que se parezcan a nuestros padres

Para llegar a esta conclusión, Radzvilavicius y sus compañeros utilizaron modelos evolutivos inspirados en la biología para conocer si es posible que la cooperación entre humanos evolucione aun cuando existan diferencias y posturas opuestas sobre lo que es bueno y lo que es malo. Para comenzar, realizó descripciones matemáticas sobre grandes sociedades en las que las personas pueden escoger entre varios comportamientos cooperativos o egoístas para determinar qué tan benéficos eran. Luego simuló interacciones sociales en modelos computacionales en sociedades más pequeñas que se asemejaban más a las comunidades.

La relatividad moral hace que las sociedades sean menos altruistas

Como resultado, Radzvilavicius encontró que la relatividad moral hacía que las sociedades fueran menos altruistas y que las normas sociales prevalecían sobre la cooperación entre humanos. Esto se debe a que, por años, los seres humanos han evolucionado con la idea de que las personas “buenas” o con buena reputación eran más propensas a recibir ayuda de los demás que una persona con mala reputación.

No obstante, aunque suena muy simple decirlo, en realidad es más complejo de lo que parece, ya que nuestra relatividad moral no hace que estas definiciones sean objetivas, sino, por el contrario, muy subjetivas. Para una persona alguien “bueno” o de buena reputación, puede ser completamente lo opuesto basándose en sus normas morales y lo que considera que es bueno. De manera que optaría por no ayudar a esa persona.

Solo en sociedades como la china las leyes morales son “objetivas” en tanto que están definidas por el Gobierno y quienes las incumplan pierden ciertos privilegios como ir a la escuela o al trabajo.

Estos parámetros morales son únicamente “objetivos” en sociedades en las que se impone a través de sanciones gubernamentales, como ocurre en China. El sistema de crédito social chino premia o castiga a sus ciudadanos cuando cumplen las normas que impone el gobierno, en tal forma que, si una persona no es un “buen ciudadano” a los ojos del gobierno chino, pierde ciertos privilegios sociales como ir a la escuela y tener trabajo.

De modo similar a los humanos, los cuervos comparten sus frustraciones

A mayor empatía, mayor el nivel de cooperación

La buena noticia es que el ser humano tiene una gran habilidad de empatizar con otros haciendo a un lado si un comportamiento es moralmente bueno o malo, y que además puede aprender a entender al otro antes de juzgarlo duramente sin conocer su historia o sus razones para actuar.

En una sociedad en donde se practique la empatía, según el estudio de Radzvilavicius, las tasas de cooperación suelen ser bastante altas, haciendo que las sociedades se volvieran más altruistas, incluso aquellas en las que prevaleció el comportamiento egoísta.

La empatía es una habilidad que se puede aprender a lo largo de la vida y que puede ayudar a entender al otro antes de juzgarlo duramente sin conocer su historia.

Desde el punto de vista de la psicología moral, la empatía actúa como un aglutinador social que incrementa la cohesión y la cooperación social. Es una habilidad que se aprende desde la infancia a través de ejemplos como nuestros padres o maestros.

Aunque hasta el momento haya sido casi imposible conocer cómo ha evolucionado la empatía en la sociedad, estudios como estos son importantes para determinar que sí es una buena manera de comenzar a hacer de nuestro mundo uno más amable y altruista del que es ahora, tan solo poniéndonos en los zapatos de los demás.

Referencia: Empathy is the secret ingredient that makes cooperation – and civilization – possible: https://theconversation.com/empathy-is-the-secret-ingredient-that-makes-cooperation-and-civilization-possible-115105

Más en TekCrispy