Un grupo de investigadores de la Universidad de Cambridge ha logrado acceder a 87,000 documentos bajo la Ley de Libertad de Información, descubriendo que la cuantiosa financiación que Coca-Cola destina a la investigación científica, está acompañada de un gran problema ético.

Según los expertos, al menos 5 acuerdos entre Coca-Cola e instituciones públicas y privadas, incluyen cláusulas donde la compañía tiene la potestad de retirar sus fondos de investigación en cualquier momento, si los resultados de los estudios no le son favorables.

Socavando el compromiso con la transparencia científica

Los investigadores afirman que las instituciones académicas que reciben los recursos de parte de Coca-Cola pueden verse presionados a realizar estudios que encajen con los intereses de la compañía por temor a que su proyecto sea cancelado.

El documento llega en medio de un aumento en el escrutinio a la financiación académica por parte de los grandes fabricantes de bebidas. Esta industria ha implementado algunas medidas para garantizar la transparencia y la independencia de las investigaciones que financia. En 2015, Coca-Cola comenzó a publicar en su sitio web todos los investigadores e instituciones académicas que recibieron financiación de su parte, e incluso presentó en 2016 una serie de principios por los que se regiría este apoyo.

Sin embargo, los hallazgos de los investigadores de Cambridge sobre la posibilidad de finalizar acuerdos de financiación en caso de que las investigaciones no sean favorables, van en contra de este compromiso. Así lo considera Sarah Steele, coautora del estudio, quien afirmó en un comunicado:

Con respecto a la capacidad de anular los estudios y conservar los datos, no encontramos evidencia de que lo hayan hecho, pero los contratos significan que tienen la capacidad de hacerlo.

La principal preocupación que ha rodeado al financiamiento académico por parte de las compañías productoras de bebidas y alimentos, es que las investigaciones podrían ser motivo de un sesgo mediático en caso de que algunos productos sean perjudiciales para la salud de las personas. Sin embargo, el temor de las instituciones radica en la escasa financiación pública, por lo que el dinero de las empresas es crucial para llevar a cabo las investigaciones.

Anteriormente, Coca-Cola se ha mostrado optimista con respecto a la investigación transparente y a combatir la obesidad. Sin embargo, las condiciones impuestas a los 5 acuerdos que descubrieron los investigadores no son la mejor prueba de ello, aunque los investigadores consideran que es difícil emitir conclusiones con una muestra tan pequeña de documentos.

En todo caso, estos archivos son un ejemplo de cómo los fabricantes de bebidas y alimentos imponen condiciones a los investigadores para financiar sus proyectos. Se supone que una investigación de ser manejada en su totalidad por un investigador, por lo que un estudio controlado de cualquier manera por la empresa que lo financia, simplemente tiene un objetivo de marketing, no científico.

Referencia: Coca-Cola contracts could allow it to “quash” unfavourable research findings. BMJ 2019; 365 (Published 08 May 2019). DOI: https://doi.org/10.1136/bmj.l2102