Una investigación realizada por la Universidad de Brown ha revelado que las sorpresas positivas, o aquellas situaciones donde los resultados son mejores de lo esperado, pueden mejorar nuestra capacidad de recordar eventos específicos.

A través de un comunicado, Matt Nassar, profesor de neurociencia de la Universidad de Brown y coautor del estudio, afirmó que los detalles ‘irrelevantes’ de situaciones específicas, como el tipo de árbol frente al lugar donde aparcamos el coche, se fortalecen con los buenos resultados inesperados. El investigador explicó que estos resultados podrían presentarse en forma de billete de US$ 20 dólares en la acera, o incluso encontrar un buen lugar para aparcar la moto.

El tema central de la investigación, según Nassar, fue encontrar posibles consecuencias que sirvan de referencia para estudiar la manera en que utilizan la memoria las personas que sufren de depresión. En este sentido, el plan a futuro de los autores es crear terapias para estos pacientes.

La memoria durante la depresión

Durante la ‘recompensa’ imprevista o sorpresiva, las personas liberan el neurotransmisor dopamina en una zona específica del cerebro. Este hallazgo ha revelado nuevas consecuencias para el tratamiento de la depresión, un estado mental que los científicos han asociado con desequilibrios en los neurotransmisores como la norepinefrina, serotonina y la dopamina.

Esto quiere decir que una persona con depresión no tiene la capacidad de decodificar los recuerdos satisfactorios de una manera tan efectiva como lo haría alguien sin depresión. Por ello, cuando una persona deprimida recuerda situaciones del pasado, es posible que su capacidad para recordar eventos negativos sea superior a la de recordar situaciones agradables.

Recompensa a la buena memoria

La investigación se organizó en dos fases: una de aprendizaje y otra de memoria. En el caso de la ronda de aprendizaje, cada ronda incluía una puntuación del 1 al 100, mostrando una serie de imágenes positivas o negativas entre las que debían escoger o descartar para obtener recompensas o perder. Luego de 160 rondas, los puntajes obtenidos fueron convertidos a dinero real, con ganancias que no superaron los US$ 5.

En la segunda fase, los expertos analizaron la memoria de los participantes para determinar si recordaban las imágenes que observaron. En este sentido, se encontró que los participantes recordaban mejor las imágenes que lo llevaron a obtener recompensas que aquellas imágenes de las rondas que descartaron.

Además de estudiar la base de la diferenciación de la memoria, los autores de este estudio planean repetir el experimento con personas que sufren de depresión para verificar si presentan alguna diferencia notable en este proceso de recordar.

Referencia: Anthony I. Jang, Matthew R. Nassar, Daniel G. Dillon & Michael J. Frank. Positive reward prediction errors during decision-making strengthen memory encoding. Nature Human Behaviour, 2019. DOI: 10.1038/s41562-019-0597-3