Hay una razón por la cual escuchar canciones de Adele nos hace sentir tan bien cuando estamos tristes y no es precisamente porque queramos hundirnos en la miseria de nuestras emociones. Contrario a como se concluyó en estudios previos, las personas que escuchan música triste no lo hacen para prolongar dicho estado emocional, sino que sí tiene un efecto irónicamente relajante en nuestro organismo.

Un estudio realizado por la Universidad de South Florida quiso ir más allá de otras investigaciones que simplemente concluyeron que seleccionamos canciones tristes para prolongar nuestra tristeza y para ello decidió hacer un experimento con 76 mujeres que hayan sido diagnosticadas con depresión para que llevaran a cabo dos tareas. En una de ellas debían escuchar música alegre, neutral y triste y se les preguntaba cuál preferían; en la otra tarea se les permitía escoger la música que quisieran al principio.

La razón por la que se enfocaron en mujeres es por los altos niveles de depresión que hay entre mujeres adultas, en la que normalmente las tasas suelen ser el doble de común que en hombres adultos. Volviendo al experimento, como resultado, aquellas mujeres que estaban deprimidas escogieron la música triste –‘Adagio para cuerdas’ de Samuel Barber, para ser exactos–, tal como se esperaba, pero, ¿por qué lo hicieron?

Pones canciones tristes para sentirte mejor

Contrario a lo que concluyeron estudios previos, no escogemos escuchar música triste para hundirnos en nuestras emociones, sino porque nos hace sentir más relajados por sus bajos niveles de energía.

Al preguntarles por qué escogieron la melodía triste, los investigadores encontraron que las mujeres se sintieron mejor y más relajadas por sus niveles bajos de energía. De acuerdo con Jon Rottenberg, director del laboratorio de Humor y Emociones de la Universidad de South Florida, explicó que normalmente las personas con depresión tienden a sentirse atrapadas en una especie de parálisis que les impide ir adelante y que rara vez alguien que está triste desee prolongar ese incómodo estado emocional.

Este tipo de estudios permite determinar que cada persona es muy diferente y que no necesariamente lo que le viene bien a alguien les funciona a todos. De manera que escuchar música alegre no es infalible para sentirse mejor, puede que lo sea para cierto tipo de personas, pero no para aquellos cuyo estado emocional sea muy triste.

La música triste tiene un efecto especial en nuestros cerebros

La música melancólica está relacionada con la hormona prolactina, que es la que nos ayuda a sobrellevar el duelo.

En 2016, un grupo de investigadores de Reino Unido y Finlandia estudió lo que sucede dentro de nuestros cerebros cuando escuchamos música que va con nuestras emociones, especialmente con la música triste, que potencia el recuerdo de memorias positivas que ayudan a levantar nuestro ánimo. Desde el punto de vista de la neurociencia, la música melancólica está relacionada con una hormona llamada prolactina que nos ayuda a sobrellevar el duelo.

Además, la acción de escuchar música –alegre o triste– libera dopamina, el mismo neurotransmisor que liberamos cuando tenemos sexo, comemos o consumimos alguna droga. Esta sustancia nos permite alcanzar un cierto clímax emocional, que puede ser el que nos haga sentir bien cuando estamos tristes.

Sabemos que no estamos solos cuando escuchamos música triste

Desde el punto de vista psicosocial, escuchar música triste nos da la sensación de que no estamos solos en nuestro sentimiento.

Ahora, desde un punto de vista psicosocial, el escuchar música triste nos hace sentirnos identificados con ese dolor, y que no somos los únicos que nos hemos sentido así en la vida. El psicólogo Adrian North se ha aproximado a dar una explicación psicológica sobre por qué nos sentimos acompañados en nuestra tristeza al escuchar canciones tristes.

Para North, la música triste actúa como un espejo de nuestras emociones y que son populares porque nos brindan una oportunidad de reflexionar de manera positiva sobre nuestras vidas. Sin embargo, esta no es precisamente una teoría convincente, al menos no más que la explicación neurocientífica.

De manera que si te encuentras leyendo esta nota en tu trabajo con unos audífonos puestos mientras escuchas Adele, The Smiths, Radiohead o cualquier otro cantante o banda que apela a la melancolía, sabes que no eres el único que lo hace y que es perfectamente normal.

Referencias:

Why do depressed people prefer sad music?: https://psycnet.apa.org/record/2019-10869-001

Why do we like sad music?: https://theconversation.com/why-do-we-like-sad-music-34879