Cuando Oumuamua entró en nuestro Sistema Solar, el objeto con forma de cigarro no solo nos dio un primer vistazo a una roca interestelar, también reforzó la idea de que este tipo de viajeros espaciales pudieran esparcir la vida transportando microbios entre sistemas estelares distantes.

La idea, conocida como panspermia, ha existido durante siglos, y algunos astrónomos han especulado que la vida en la Tierra fue sembrada por microbios que llegaron a nuestro planeta en escombros expulsados ​​de otro mundo del Sistema Solar. Pero parecía improbable que la vida pudiera haber venido del espacio interestelar.

Visitante interestelar

El asteroide Oumuamua es el primer objeto interestelar confirmado que se observa en nuestro Sistema Solar, pero eso no significa que haya sido el primero, o el único en llegar aquí.

Asteroide interestelar Oumuamua.

Los astrónomos aún no han identificado el sistema estelar natal de Oumuamua, pero se cree que el objeto fue expulsado al espacio interestelar hace mucho tiempo y que puede haber estado viajando durante 10 millones de años o más.

Investigaciones sobre cometas y otros cuerpos pequeños dentro de nuestro propio Sistema Solar sugiere que los objetos similares a Oumuamua proporcionan un buen aislamiento térmico y protección contra la radiación, lo cual es una buena noticia para cualquier forma de vida que pueda estar presente.

Desde una perspectiva probabilística, se estima que en los casi 4.600 millones de años de historia que tiene la Tierra, unos 100 objetos como Oumuamua se han estrellado contra nuestro planeta.

Sobreviviendo el viaje

No está claro si alguna forma de vida a bordo de Oumuamua podría sobrevivir a un impacto con la Tierra. El objeto pasó a nuestro lado a aproximadamente 215.000 kilómetros por hora en relación con nuestro planeta, lo que sin duda es una velocidad de impacto muy alta.

Un experimento evidenció que los tardígrados (en la imagen) son microorganismos capaces de sobrevivir a las duras condiciones del espacio.

Pero algunos investigadores sugieren que objetos como Oumuamua son bastante mullidos, por lo que cualquier impacto con la Tierra sería relativamente suave, y que al golpear nuestra atmósfera se esparcirían pequeñas partes del objeto con las hipotéticas formas de vida.

En el año 2007, un experimento envió organismos microscópicos llamados tardígrados, también conocidos como osos de agua, a la órbita baja de la Tierra sin protección alguna, evidenciando que esta pequeña forma de vida puede sobrevivir a las duras condiciones del espacio.

En conjunto, todas estas consideraciones hacen que no sea tan difícil imaginar que en otro hipotético planeta con vida podría tener formas de vida igualmente resistentes, y tampoco cuesta pensar en que objetos como Oumuamua puedan transportar estos microorganismos de un planeta a otro.

Referencias:

In Search of Panspermia. Astrobiology at NASA, 2017. https://go.nasa.gov/2MYj5Qt

Tardigrades survive exposure to space in low Earth orbit. Current Biology, 2008. https://doi.org/10.1016/j.cub.2008.06.048