Foto: Wikimedia

Desde que los humanos comenzaron a navegar los océanos para descubrir nuevas tierras, se ha popularizado una gran cantidad de historias sobre avistamientos de monstruos marinos. Aunque muchos de estos cuentos pueden ser producto de la fantasía, otros avistamientos de bestias de cuello largo no han sido tan fáciles de explicar para los científicos.

Quizá el más popular de ellos es el monstruo del Lago Ness, cuyo misterio ha desatado un debate intenso dentro del sector de la criptozoología, una rama de la ciencia dedicada al estudio de animales cuya existencia todavía no ha sido comprada oficialmente. De hecho, el gobierno de Escocia ya cuenta con un plan en caso de que el presunto monstruo sea descubierto, e incluye su captura y posterior estudio de ADN antes de ser devuelto al lago.

¡Dinosaurios, no monstruos!

Ahora, una nueva investigación ha sugerido que la leyenda tras este y otros monstruos marinos de cuello largo podría estar inspirada en una especie de reptil muy real: los dinosaurios. El estudio analiza los reportes de avistamiento de una gran “serpiente de mar” en el siglo XIX, los cuales se vieron influenciados por el descubrimiento de fósiles de dinosaurios. En este sentido, el informe revela:

En los últimos 200 años, hay evidencia de una disminución en los informes serpentiformes de serpientes marinas y un aumento en la proporción de informes con cuellos, pero no hay evidencia de un aumento en la proporción de informes de tipo mososaur (…) Sin embargo, los testigos solo comenzaron a comparar inequívocamente las serpientes de mar con los reptiles prehistóricos a fines del siglo XIX, unos 50 años después de que los naturalistas hicieran su primera sugerencia.

En el año 1819, William Buckland, un investigador de fósiles británico, fue el primero en encontrar fósiles de dinosaurios. Según Charles Paxton, investigador de la Universidad de St. Andrews, y Darren Naish, paleontólogo de la Universidad de Southampton, tras este descubrimiento, los informes de avistamientos de bestias marinas de cuello largo similares a los plesiosaurios aumentaron de un 10 a un 50 por ciento. Esto ocurrió desde 1801 hasta 1930 para al menos 1500 presuntos avistamientos.

Los humanos emigraron al norte de Asia mucho antes de lo que se creía

Los investigadores afirmaron que los presuntos avistamientos de animales similares a los mosasaurios no cambiaron, aparentemente porque los fósiles de dinosaurios se empezaron a exhibir en las galerías y museos. En el caso del monstruo del Lago Ness, la historia se ha atribuido a un plesiosaurio que en algún momento sobrevivió a la extinción de los dinosaurios.

“Fotografía del cirujano” (1934)

En 1934, el ginecólogo Robert Kenneth Wilson, tomó la popular “fotografía del cirujano”, donde se muestra el cuello y la cabeza del presunto animal. Años más tarde, en 1994, un colaborador de Kenneth que lo acompañó el supuesto día del avistamiento, dijo que la imagen capturada era falsa, y fue manipulada para obtener reconocimiento.

Entre la creencia popular y la imaginación de las personas existen interacciones e interpretaciones de cualquier tipo. Los investigadores de este estudio consideran que ninguna historia fantástica está lejos del escrutinio de los científicos.

Referencia: C. G. M. PAXTON and D. NAISH (2019) DID NINETEENTH CENTURY MARINE VERTEBRATE FOSSIL DISCOVERIES INFLUENCE SEA SERPENT REPORTS?. Earth Sciences History: 2019, Vol. 38, No. 1, pp. 16-27. DOI: https://doi.org/10.17704/1944-6178-38.1.16

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