Aunque este evento astronómico puede ser observable hasta el 28 de mayo, el llamado “pico” –periodo de mayor actividad– se extenderá hasta la noche del 6 y madrugada del 7 de mayo, por lo que aún estás a tiempo de disfrutar de esta lluvia de estrellas.

Si bien los observadores del cielo que se encuentren en el hemisferio sur son más privilegiados, pudiendo con solo dirigir la atención hacia la constelación de Acuario ver hasta 40 estrellas fugaces por hora, las personas que se encuentran en la parte norte del planeta también podrán observar este evento, aunque en menor intensidad.

Escombros en el camino

Las lluvias de meteoros se originan por partículas dejadas en el camino por un cometa. En el caso de la Eta Acuáridas estas partículas provienen del cometa Halley, que pasó por última vez a través del Sistema Solar interior en el año 1986 y no se espera que regrese hasta el año 2061.

Esta ilustración muestra el radiante de la lluvia de meteoros Eta Acuárida.

Cada año, a partir de mediados de abril, la Tierra, siguiendo su órbita regular, atraviesa este “camino” de polvo y escombros que se separaron del cometa hace cientos de años. A medida que estos desperdicios golpean nuestra atmósfera se queman, y crean las relucientes marcas en el cielo.

A diferencia de la mayoría de las principales lluvias de meteoros anuales, Eta Acuárida no tiene un pico agudo, sino más bien una meseta de buenos índices de observación que duran aproximadamente una semana, la cual comienza su descenso el 7 de mayo y marca la última oportunidad de observar el evento a plenitud.

Franjas de luz

El nombre de este evento –Eta acuárida– se debe a que los meteoros parecieran provenir de esa estrella, un punto que se conoce como el radiante de la lluvia. Eta Acuárida es una de las cuatro estrellas que forman la parte superior de la constelación de Acuario.

Eta Acuárida no tiene un pico agudo, sino más bien una meseta de buenos índices de observación.

Aunque los espectadores que se encuentren cerca del ecuador y en el hemisferio sur tendrán la mejor vista, las personas ubicadas en latitudes boreales tendrán que mirar cerca del horizonte para capturar estos meteoros, preparándose para ver menos, pero más impresionantes franjas de luz.

Para una visualización óptima, los expertos de la NASA recomiendan ubicarse en un lugar alejado de las luces de la calle y permitir que los ojos se adapten a la oscuridad durante unos 30 minutos. Una vez que comiencen los Eta Acuáridas, durarán hasta el amanecer.

Referencia: Eta Aquarids. NASA Solar System Exploration, 2018. https://go.nasa.gov/2PQRWRW