Foto: Fortune

Un grupo de agencias espaciales internacionales se ha reunido en la Conferencia de Defensa Planetaria 2019, para conocer cómo funcionarían las defensas de la Tierra ante un eventual asteroide gigante dirigiéndose hacia nuestro planeta. A través de un simulacro realista, los científicos pudieron compartir sus opiniones sobre cómo debe actuar la sociedad internacional al enfrentar esta amenaza.

¿Cómo ocurrirá el impacto?

La simulación tuvo una duración de 5 días, en los que los científicos propusieron que el hipotético asteroide fue descubierto el pasado 26 de abril, e impactaría con la Tierra 8 años después, es decir, en el año 2027. En este escenario, la NASA envió una misión al espacio para determinar las características del asteroide, incluyendo su tamaño, composición y órbita.

Posteriormente, en 2024, las agencias enviaron tres sondas con el objetivo de impactar contra la enorme masa espacial y cambiar su dirección, sin embargo, estos esfuerzos no fueron totalmente exitosos, ya que un fragmento de 50 a 80 metros de longitud se desprendió del asteroide y continuó su camino hacia la Tierra. Las agencias revelaron que el fragmento de asteroide se dirigía a Manhattan y el impacto se produciría en 10 días.

En ese momento, EE.UU tomó la decisión de lanzar una bomba nuclear al espacio para desviar el asteroide, pero una serie de desacuerdos políticos impidieron que Washington actuara. Los habitantes de la ciudad de Nueva York fueron evacuados, y finalmente el asteroide impactó contra la Tierra a una velocidad aproximada de 69,200 Km/h. Según los científicos, el impacto no dejó sobrevivientes en 82,8 kilómetros cuadrados, y los daños se extendieron hasta 68 Km desde el punto de choque.

¿Estamos preparados?

El simulacro de asteroide fue desarrollado por Paul Chodas, científico del Centro de Estudios de Objetos Cercanos a la Tierra de la NASA, quien desde la década de 1990 se dedica a construir escenarios para simulaciones de asteroides. Chodas considera que existe un gran valor en estas observaciones, ya que a medida que se crean escenarios más realistas, se descubren nuevas problemáticas.

A diferencia de otras emergencias potenciales, los asteroides les permiten a la comunidad científica advertir a la sociedad con el tiempo suficiente. La respuesta a si realmente estamos preparados para enfrentar una amenaza como esta es afirmativa, ya que hasta ahora, no se conocen casos de asteroides gigantes en dirección a la Tierra que sean imposibles de detectar.

Foto: NASA

Evidentemente, contar con años de respuesta ante un eventual impacto de asteroide pone a prueba las capacidades de las agencias espaciales, las instituciones globales reguladoras y los propios gobiernos, quienes en definitiva terminan aportando el capital necesario para la logística y el despliegue técnico que se necesita para responder a estos eventos.

Lori Glaze, directora de la División de Ciencias Planetarias de la NASA, dijo a Space.com que el mayor reto de este simulacro fue enfrentar la incertidumbre que conlleva la amenaza, además del compromiso que conlleva administrar los fondos que se invertirán en los mecanismos de respuesta, por lo que los niveles de confianza de los expertos pocas veces están equilibrados.

Este simulacro hace las veces de un entorno seguro para que los científicos de defensa planetaria creen alianzas con otros profesionales del sector a fin de unir fuerzas y estrategias sin la presión que conlleva la amenaza real de un impacto de asteroide.