Una investigación realizada por científicos de la Universidad de Washington en Seattle, muestra que la línea que separa los virus del herpes simple humano, el HSV-1 y el HSV-2 es más borrosa de lo que se pensaba.

El estudio encontró que el HSV-1, que causa infecciones orales, y el HSV-2, que provoca lesiones genitales, mezclan su material genético para dar como resultado nuevas y diferentes versiones de herpes recombinante.

Diferencias genéticas

De acuerdo a estimaciones de la Organización Mundial de la Salud, dos tercios de la población mundial está infectada con uno o ambos virus. Si bien el HSV-1 y el HSV-2 se parecen clínicamente y son sensibles al mismo medicamento, el Aciclovir, son genéticamente diferentes.

Lesión oral causada por el virus del herpes HSV-1.

Tanto el HSV-1 como el HSV-2 causan infecciones incurables de por vida, las cuales pueden ser completamente asintomáticas o provocar síntomas intermitentes, que pueden tratarse con medicamentos.

Los dos virus del herpes simple divergieron de un solo virus hace unos 6 millones de años, con el HSV-1 evolucionando para infectar a los ancestros humanos, y el HSV-2 evolucionando para infectar primates. Pero hace aproximadamente 1,6 millones de años, el HSV-2 saltó especies para infectar el linaje humano también.

En los últimos años, estudios han demostrado que la mayoría de las cepas de HSV-2 en realidad tienen algunos genes de HSV-1, un indicativo de que estos virus se mezclaron hace mucho tiempo, pero no está claro si esta combinación persiste en la actualidad.

Más de lo pensado

Dispuestos a aclarar este panorama, el equipo de investigadores secuenció los genomas de más de 250 virus del herpes simple, que se recolectaron como muestras de pacientes entre los años 1994 y 2016. Además, utilizaron datos de 230 muestras del virus que ya habían sido secuenciadas.

Virus del herpes simple en un cultivo de laboratorio.

El equipo encontró evidencia de una mezcla reciente entre HSV-1 y HSV-2. En varios casos, el HSV-2 adquirió grandes trozos del ADN de HSV-1, 10 veces más grande de lo que se había observado anteriormente.

Un caso en particular fue notable porque ocurrió en una persona con una “coinfección” genital con HSV-1 y HSV-2. La cepa de HSV-2 en este paciente contenía una gran parte de ADN del HSV-1. En este caso, es probable que la mezcla haya ocurrido en ese mismo paciente, lo que demuestra que la recombinación entre estos virus continúa ocurriendo hoy.

Los investigadores indican que la mezcla parece ser un intercambio unidireccional, en el que HSV-2 adquiere genes de HSV-1. Como resultado, el HSV-2 continúa evolucionando, lo que podría tener implicaciones negativas para la salud pública, ya que podría evolucionar de una manera que lo haga resistente a los medicamentos antivirales actuales.

Referencia: Large, stable, contemporary interspecies recombination events in circulating human herpes simplex viruses. The Journal of Infectious Diseases, 2019. https://doi.org/10.1093/infdis/jiz199