A finales del mes pasado, un gran número de usuarios de la versión de prueba de la nueva versión de Edge basada en Chromium, revelaron que el navegador presentaba fallas en la plataforma Meet de Google. En ese momento, se dijo que el gigante de los buscadores había modificado esta aplicación para impedir su correcto funcionamiento en Edge.

Sin embargo, Google respondió que no había realizado ninguna modificación para bloquear intencionalmente el navegador, sino que simplemente Edge no estaba incluido en la pequeña lista de navegadores web para los que Meet incluye soporte.

Más allá de las especulaciones de algunos medios de comunicación y los usuarios, esta afirmación no se produjo al azar. En diciembre del año pasado, un ex empleado de Microsoft ofreció unas declaraciones polémicas donde aseguró que Google intentó manipular el código de YouTube para sabotear la versión anterior Microsoft Edge. En este caso, Google también desmintió estas afirmaciones, asegurando que simplemente fueron errores que se corrigieron con el tiempo.

Google también conspiró contra Internet Explorer

Un antiguo desarrollador de YouTube llamado Chris Zacharias, fundador de la firma de procesamiento de imágenes ‘imgix’, ha revelado a través de una publicación en su blog que Google saboteó en 2009 el navegador Internet Explorer, específicamente en su versión 6. El desarrollador compartió las pruebas de que estas acciones maliciosas ocasionaron una reducción de casi la mitad de la cuota de mercado del navegador de Microsoft.

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Al parecer, Google comenzó a mostrar en una advertencia para los usuarios de Internet Explorer 6 que afirmaba de manera errónea que el soporte de YouTube para el navegador estaba finalizando. En ese momento, la cuota de mercado de Internet Explorer era del 19 por ciento, pero las acciones de Google dieron lugar a una caída abrumadora de esta cifra, reduciendo la participación a un 10 por ciento.

Posteriormente, este aviso comenzó a mostrarse en casi todas las aplicaciones de Google, instando a los usuarios a que abandonaran la versión 6 del navegador de Microsoft si deseaban continuar utilizando dichas herramientas.

Independientemente de lo que Google diga de ahora en adelante, la publicación de Zacharias es una evidencia fuerte sobre el hecho de que los empleados de la compañía intervinieron intencionalmente para reducir el rendimiento de otros navegadores web y literalmente aplastar a la competencia.

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