A pesar de ser un vegetariano consumado, el panda gigante pertenece al grupo de mamíferos llamados carnívoros, los cuales se distinguen por comer carne. Desde el punto de vista evolutivo esto ha implicado un dilema, pero los resultados de un nuevo estudio aclaran el panorama.

De acuerdo a una investigación realizada por científicos de la Academia de Ciencia de China, el perfil de nutrientes de la dieta de bambú de un panda, muy alta en proteínas y baja en carbohidratos, se parece más al de un carnívoro típico que a la de otros mamíferos que comen plantas.

Perfil nutricional

Para el estudio, el equipo utilizó collares especiales para seguir a los pandas en la Reserva Natural Nacional Foping de China, que alberga la mayor densidad de estos osos en el mundo.

El cambio a una dieta vegetariana podría haber sido más fácil para los pandas ancestrales de lo que comúnmente se supone.

Los investigadores observaron que los pandas migran a largas distancias para explotar los brotes y las hojas de dos especies de bambú que crecen a diferentes altitudes. Cada año, los osos van desde las hojas y los brotes de bajo crecimiento, a las hojas y brotes de alto crecimiento.

El equipo analizó estos variados bocados y determinó que las decisiones nutricionales de los pandas parecen estar motivadas por las proteínas. Estos animales siempre están seleccionando las especies y tejidos que ofrecen la mayor cantidad de proteínas y menos fibra.

Estos gustos selectivos implican que al menos el 50 por ciento de su energía proviene de las proteínas, mientras que el 39 por ciento proviene de los carbohidratos y el 13 por ciento de la grasa. Eso es comparable al perfil nutricional de los gatos y lobos salvajes, que también obtienen la mitad de su energía de las proteínas, y es completamente diferente de otros mamíferos que comen plantas, que normalmente obtienen el 20 por ciento de su energía de las proteínas.

Combinación paradójica

En complemento, los investigadores analizaron muestras de excremento de panda, así como su leche materna, y confirmaron la observación inicial: desde una perspectiva nutricional los valores son análogos a los carnívoros típicos.

Los pandas obtienen una sorprendente proporción de proteínas solo comiendo bambú.

Los mamíferos que se alimentan de plantas casi siempre tienen intestinos alargados para retardar el paso de los alimentos y para que su microbioma intestinal tenga más tiempo para digerir sus comidas.

En contraste, el panda tiene el intestino corto de un carnívoro. Incluso sus microbios intestinales se parecen más a los de un oso que, al de una vaca o un ciervo. El estudio da sentido a esta combinación paradójica: el panda gigante tiene estos rasgos porque tiene una dieta de carnívoro.

Este descubrimiento explica algunas partes desconcertantes de la biología panda. Los ancestros del panda cambiaron a una dieta vegetariana hace más de 2 millones de años. En ese momento, el panda desarrolló mandíbulas más fuertes para masticar bocados fuertes y fibrosos, y un pulgar falso, para agarrar los tallos de bambú. Pero a pesar de estos cambios superficiales, todavía tiene el sistema digestivo de un animal que come carne.

Esto sugiere que el cambio a una dieta vegetariana podría haber sido más fácil para los pandas ancestrales de lo que comúnmente se supone. Simplemente eligiendo partes de las plantas que son más ricas en proteínas, podrían cambiar al vegetarianismo sin necesidad de cambiar radicalmente sus cuerpos.

Referencia: Giant Pandas Are Macronutritional Carnivores. Current Biology, 2019. http://dx.doi.org/10.1016/j.cub.2019.03.067