Hacia el final de la Segunda Guerra Mundial, cuando los Aliados comenzaron la invasión de Alemania, los científicos nazis se apresuraron a crear un reactor nuclear. El proyecto, encabezado por el físico Werner Heisenberg, estaba formado por 664 cubos de uranio.

Cuando Alemania se derrumbó, los científicos enterraron los cubos de uranio y huyeron. Más de 70 años después de la guerra, uno de esos cubos de uranio apareció misteriosamente en Maryland, Estados Unidos.

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Un regalo único

En el verano del año 2013, el físico Timothy Koeth recibió un singular regalo. Junto a una criptica nota que decía: “Tomado del reactor que Hitler trató de construir. Regalo de Ninninger”, envuelto en una toalla se encontraba un pequeño cubo de uranio de 5 centímetros de ancho y un peso de 2,3 kilogramos.

En el corazón del reactor había 664 cubos de uranio en un arreglo tipo araña. El núcleo del reactor estaba rodeado por una cubierta de grafito revestida de metal, que a su vez estaba sentada dentro de un tanque de agua revestido de concreto.

La misteriosa aparición del cubo de uranio envió a Koeth, quien recolecta rarezas radiológicas, y a su colega Miriam Hiebert, a una investigación para descubrir su historia, cómo llegó a sus manos y dónde se esconden los cubos de uranio restantes.

La investigación relata el intento desesperado de la Alemania nazi de construir un reactor nuclear, lo que impulsó el esfuerzo de Estados Unidos durante la guerra para construir una bomba atómica, lo que se conoció como el Proyecto Manhattan, que finalmente llevó al bombardeo atómico de Japón en octubre de 1945, el acontecimiento que marcó el final de la guerra.

El Proyecto Manhattan fue formado en 1939 por el presidente Franklin D. Roosevelt, como respuesta directa a los informes de inteligencia de que la Alemania nazi estaba creando un arma nuclear.

Sin embargo, en los últimos días de la guerra, las autoridades en realidad vieron por primera vez los esfuerzos nucleares de Alemania y encontraron que, en lugar de un programa de armas, los alemanes estaban construyendo un reactor nuclear en una cueva debajo de un castillo en el suroeste de Alemania.

Proyectos en competencia

Conscientes de que estaban por perder la guerra, los alemanes pensaron que podrían salvar su reputación siendo los primeros en crear un reactor nuclear. Sin embargo, el esfuerzo fracasó y Alemania cayó. En abril de 1945, las tropas estadounidenses desenterraron los cubos de uranio y los enviaron a París.

Lo que sucedió a continuación no esta claro, pero la investigación de Koeth y Hiebert los llevó al difunto Robert D. Nininger, que formó parte del grupo encargado de obtener uranio para el Proyecto Manhattan. Descubrieron que los cubos de uranio de los nazis fueron eventualmente enviados a los Estados Unidos, pero ya no eran necesarios.

El 20 de abril de 1945, la misión Alsos capturó la ciudad de Haigerloch y desmanteló el reactor nuclear.

Uno de esos cubos de uranio se encuentra en el Instituto Smithsonian y otro se usa en clases de ciencias en la Universidad de Harvard.

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La investigación llevó a desclasificar documentos de la CIA etiquetados como “Uranio de Alemania”. La revisión de estos escritos reveló la existencia de un proyecto en competencia que tenía otros 400 cubos de uranio en uso en el momento de la guerra.

Según los investigadores, si la Alemania nazi hubiera unificado los esfuerzos de ambos proyectos científicos en construir en un reactor nuclear, probablemente hubieran tenido éxito, algo que sin duda hubiera incidido en el curso de la historia.

Referencia: Tracking the journey of a uranium cube. Physics Today, 2019. https://doi.org/10.1063/PT.3.4202

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