Un grupo de científicos de la Universidad Estatal de Michigan, en EE.UU., han llevado a cabo un estudio que sugiere que la pérdida del sentido del olfato a medida que envejecemos está relacionado con un mayor riesgo de muerte.

La investigación involucró la participación de personas de entre 70 y 80 años que tenían problemas de reconocimiento de olores comunes. Al finalizar el estudio, los investigadores encontraron que estas personas tenían un 50 por ciento más de probabilidades de morir en los próximos 10 años que las personas que no tienen problemas con el olfato.

De hecho, los participantes que estaban sanos al inicio del estudio cayeron en una tasa de riesgo de muerte a medida que su sentido del olfato se desvanecía, lo que quiere decir que este problema podría estar asociado con un deterioro generalizado de la salud de las personas antes de que inconvenientes más graves de salud se hagan presentes.

Según los científicos, las pruebas del sentido del olfato podrían convertirse en una rutina en el futuro, afirmando incluso que el deterioro del olfato puede decir más del estado de salud de una persona que de su edad. A través de un comunicado, el Dr. Honglei Chen, de la Universidad Estatal de Michigan, afirmó:

El mal sentido del olfato se vuelve más común a medida que las personas envejecen, y existe un vínculo con un mayor riesgo de muerte.

Durante la investigación, los científicos analizaron el sentido del olfato de 2,300 participantes de 71 a 82 años, cada uno de los cuales recibió 12 aromas comunes para las pruebas. Además, les fueron proporcionadas cuatro opciones para identificar cada olor. Los resultados fueron clasificados como un sentido del olfato “moderado” o “deficiente”, y se hizo un seguimiento de los participantes durante los próximos 13 años.

Posteriormente, se encontró que los participantes que tenían un olfato deficiente, tenían hasta un 46 por ciento de probabilidades de morir dentro de los 10 años siguientes que aquellos que tenían un mejor sentido del olfato. Los científicos explicaron que el mal sentido del olfato es una señal temprana de la demencia y el Parkinson, así como también se ha vinculado a la pérdida de peso.

Sin embargo, los resultados únicamente explican el 28 por ciento del aumento de riesgo de muerte. En este sentido, Chen afirmó que no existe una explicación para el aumento del 70 por ciento del riesgo, sin embargo, el estudio sugiere que en los adultos mayores, el deterioro del olfato puede tener otras implicaciones y que puede ser un marcador importante en el envejecimiento generalizado de las personas. Por ello, no está de más que los médicos lo tomen en serio.

Referencia: Relationship Between Poor Olfaction and Mortality Among Community-Dwelling Older Adults: A Cohort Study. Annals of Internal Medicine, Original Research, 30 April 2019. DOI: 10.7326 / M18-0775