Una investigación presentada en el Congreso Europeo sobre Obesidad (ECO) que actualmente se realiza en Glasgow, Reino Unido, muestra que los niveles de obesidad son sustancialmente más bajos en los países que consumen grandes cantidades de arroz, en comparación con los países que tienen un menor consumo promedio.

Este vínculo persistió incluso después de tener en cuenta otros factores de riesgo socioeconómico y del estilo de vida, incluyendo el consumo total de energía, los niveles educativos, el tabaquismo, el producto interno bruto per cápita y el gasto en salud.

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Comparando tasas de obesidad

Las personas que consumen niveles más altos de fibra dietética y granos enteros tienen menor peso corporal y colesterol, así como tasas más bajas de enfermedades no transmisibles, en comparación con las personas con ingestas más bajas. Sin embargo, el efecto del consumo de arroz sobre la obesidad no está claro.

De acuerdo a la OMS hay aproximadamente 650 millones de adultos clasificados como obesos.

Para el estudio, académicos de la Escuela de Artes Liberales de Mujeres de Doshisha en Kyoto, examinaron cómo el consumo de arroz se compara con las tasas de obesidad en 136 países.

A tal fin, el equipo analizó todos los tipos de productos de arroz, incluido el arroz blanco, el arroz integral y la harina de arroz, utilizando datos de la Organización de las Naciones Unidas para la Agricultura y la Alimentación.

Este análisis reveló que las tasas de obesidad eran más bajas en los países con mayor consumo de arroz, incluso después de haber tenido en cuenta otros factores de riesgo.

El profesor Tomoko Imai, autor principal del estudio, se refirió a los resultados de la investigación y puntualizó:

“Las asociaciones observadas muestran una baja tasa de obesidad en los países que comen arroz como alimento básico. Por lo tanto, una comida japonesa o una dieta estilo comida asiática basada en arroz puede ayudar a prevenir la obesidad”.

Efecto protector

Además, el estudio sugiere que incluso un aumento moderado en el consumo promedio de arroz podría proteger contra la obesidad. Por ejemplo, si cada persona comiera un cuarto extra de una taza (50 gramos) de arroz por día, las tasas mundiales de obesidad podrían reducirse en un uno por ciento.

Los niveles de obesidad son sustancialmente más bajos en los países que consumen grandes cantidades de arroz.

Según la Organización Mundial de la Salud, hay aproximadamente 650 millones de adultos mayores de 18 años que están clasificados como obesos. Si el consumo promedio de arroz aumentara en 50 gramos por persona por día, ese número bajaría a 643,5 millones de adultos.

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Los investigadores argumentan que el efecto protector observado puede deberse a que el arroz es bajo en grasa, y es posible que la fibra, los nutrientes y los compuestos de las plantas que se encuentran en los granos integrales puedan aumentar la sensación de saciedad y evitar comer en exceso.

Pero antes de que las personas empiecen a amontonar sus platos con arroz, los autores advierten que comer demasiado arroz se ha asociado con el desarrollo de la diabetes y el síndrome metabólico, un grupo de afecciones médicas que pueden aumentar el riesgo de enfermedad cardíaca y accidente cerebrovascular.

Referencia: Rice supply and prevalence of obesity – an international comparative study. 26th European Congress on Obesity. http://eco2019.org/

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