Un grupo de investigadores ha creado un curioso enfoque para la creación de una nueva vacuna contra la gripe basado en la forma de un cono de helado o ‘barquilla’. En este sentido, los expertos plantean que si la causa de la gripe fuese una barquilla, la vacuna configuraría el sistema inmune de las personas para reconocer únicamente la parte que se mantiene y no se “desgasta”, es decir, el cono. En este caso, la parte variable de la vacuna sería la ‘bola’ de helado sobre el cono.

El nuevo enfoque ha sido probado en el laboratorio con animales, sin embargo, los científicos consideran que las pruebas pueden extenderse por más tiempo para hacer que la vacuna sea exacta y mostrar su correcto funcionamiento antes de probarla en humanos. Con motivo del anuncio, Peter Kim, profesor de bioquímica de la Universidad de Stanford y autor principal de la investigación tras este enfoque, afirmó:

Creemos que podría ser muy generalizable (…) Podría ser importante para idear una vacuna contra la gripe universal que proteja contra la gripe pandémica, así como contra el VIH.

Según Kim, la idea es inyectar un ‘virus muerto’ o una ‘proteína’ inactiva del virus en el organismo humano. La idea es que el sistema inmunológico aprenda a reconocer diversos aspectos de este componente artificial y establecer un mecanismo de defensa que se activaría posteriormente si vuelve a reconocer dicha proteína. Al parecer, esta proteína es mucho más fácil de detectar para el sistema inmunológico.

Esta proteína ha sido llamada “anticuerpo monoclonal” por los científicos, “mono”, porque está unida a un único punto, y “clonal” porque se pueden realizar una gran cantidad de copias idénticas. El enfoque de los investigadores radica en conectar el anticuerpo monoclonal con la proteína del virus de la gripe y utilizarlo como plantilla para las pruebas de laboratorio.

En este sentido, los investigadores propusieron pintar el resto de la plantilla con una capa química basada en moléculas que la hicieron invisible al sistema inmunológico. Al eliminar la plantilla, únicamente quedaría expuesta una porción pequeña para que el sistema inmunológico aprenda a reconocerla y actúe eventualmente para combatirla.

Utilizar la proteína cubierta como una vacuna, según los investigadores, permitiría que el sistema inmunológico ataque el cono, que es donde está la parte del virus. Sin embargo, llevar a cabo este plan no es tan simple, aunque las primeras pruebas han resultado prometedoras.

Referencia: Protect, modify, deprotect (PMD): A strategy for creating vaccines to elicit antibodies targeting a specific epitope. Payton A. Weidenbacher and Peter S. Kim. PNAS first published April 26, 2019. DOI: 10.1073 / pnas.1822062116